En enero se celebraron algunas reuniones a nivel ministerial, aprovechando el Foro Económico Mundial de Davos, y reuniones a nivel técnico durante la primera “semana agrícola” del año en Ginebra, sede de la OMC. En Davos, el 27 y 28 de enero, no hubo prácticamente avances, reafirmándose lo acordado en Hong Kong. Se reiteró el plazo para terminar la ronda de negociaciones, esto es fines de este año, además de establecerse que las negociaciones de las modalidades de reducción de las protecciones en agricultura deberían terminar el 30 de abril y la de bienes no agrícolas el 31 de julio. Durante la primer semana agrícola del año, que se realizó en Ginebra del 23 al 26 de enero no hubo avances significativos. Las reuniones estuvieron centradas en cuestiones de procedimiento más que de sustancia. El presidente del Comité de Agricultura, Crawford Falconer, propuso elaborar algunas preguntas sobre los temas pendientes para ser tratados en la semana agrícola, que comenzó el 13 de febrero. El G-10 hizo una nueva propuesta para la reducción de subsidios a la producción y el tratamiento de los productos sensibles. Este último punto ocupó el centro de las discusiones. La propuesta es mala para los intereses argentinos ya que otorga mucha flexibilidad a los países para hacer reducciones mínimas en los aranceles de tales productos. En materia de subsidios a la producción, la propuesta es parecida a la de la UE con reducciones entre el 75% y el 45%. Recordemos que el G-20 está solicitando que dicho rango sea entre el 80% y 60%. Por otro lado, el 1ro de febrero fue aprobado por el Parlamento norteamericano el presupuesto para el año fiscal 2007 y el 8 de febrero fue firmado por el Presidente. En agricultura no presenta demasiados cambios a los ya conocidos a través de la Ley agrícola aprobada en 2002 que regirá hasta el 2007 inclusive. Esta falta de movimiento a favor de una reducción en los subsidios trae malos augurios para las actuales negociaciones en curso de la OMC, que aspiran terminarse en el 2006.
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