LOS TRES PILARES DE LA NEGOCIACIÓN AGRÍCOLA. De los tres pilares de la negociación agrícola, el más difícil y con menores avances es el de acceso a mercados (relativo a las reducciones arancelarias y cuotas arancelarias). Según un informe de la Secretaría de Agricultura “Existe una gran preocupación por el carácter proteccionista que está tomando este pilar. Hasta ahora han tenido mayor consideración las flexibilidades que la propia fórmula general”. En materia de Productos Especiales para los PED, Malasia presentó una propuesta que busca limitar el número de productos especiales mediante la fijación de indicadores trasparentes para su selección. Propone, además, que los mismos no puedan superar un determinado arancel a negociar (“camping”), que la reducción arancelaria puede ser una tasa inferior a la que le hubiere correspondido por la fórmula general y que sólo los productos especiales, cuyo arancel es inferior al 20%, podrán no reducir el arancel. Esta propuesta fue apoyada principalmente por Brasil, UE, EE.UU., Australia, Canadá, Costa Rica y Tailandia y rechazada por India, Indonesia, Filipinas, China, Corea, Kenia y Mauricio. Recientemente la UE presentó una nueva propuesta para el tratamiento de los Productos Sensibles (que son tanto para los PD como los PED) que presenta una mejora leve en relación a la anterior, pero sigue siendo muy proteccionista. El tema más avanzado es ayuda alimentaria que cuenta con una propuesta del Grupo Africano, la cual fue aceptada como base para negociar. La propuesta parte de diferenciar la ayuda alimentaria de urgencia de la que se da en otras circunstancias. En el caso de la primera se la colocaría en un “compartimento seguro” y no sería objeto de ninguna disciplina, las otras ayudas en cambio si tendrían que cumplir disciplinas. Para que una ayuda entre en el “compartimento seguro” debe ser facilitada en respuesta a situaciones de urgencia definidas por un organismo competente de las Naciones Unidas; estar basada en la declaración de una situación de urgencia por la autoridad interesada en el país receptor y por un órgano de ayuda humanitaria internacional competente; o estar basada en evaluaciones independientes de las necesidades alimentarias genuinas de personas. Para las otras ayudas, no de emergencia, el Grupo Africano propone que deberían hacerse en forma de donación total y en la medida de lo posible se obtendrían a nivel local, subregional o regional. Según un informe de la Secretaría de Agricultura, la percepción es que los Miembros están más dispuestos para llegar a un compromiso sobre este tema.
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OMC
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