Los 151 países Miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) reiniciaron el lunes 3 de septiembre las negociaciones comerciales en Ginebra, tras el receso de verano europeo, con el objetivo de cerrar la Ronda de Doha en los próximos meses. Las conversaciones se centrarán en los “Proyectos de Modalidades Revisados” que los presidentes de los grupos de negociación para bienes agrícolas e industriales presentaron en julio pasado. Aunque no contentaron prácticamente a nadie, en el capítulo agrícola todos los países aceptaron el borrador como base para continuar negociando, por lo que, por primera vez desde el estancamiento al que se llegó en el verano boreal de 2006, los Miembros disponen ahora de un mínimo acuerdo para avanzar en las negociaciones. Durante las primeras semanas el acento estará puesto en la agricultura buscando avances concretos que permitan vislumbrar acuerdos en los tres pilares de la negociación: acceso a mercados, subsidios a la exportación y ayuda interna causante de daños al comercio. Según dejó saber el presidente del grupo de negociación, Crawford Falconer, las conversaciones se desarrollarán en varios frentes. Los encuentros bilaterales se alternarán con discusiones de grupo formadas por unos treinta Estados para concluir con sesiones plenarias entre los 151 países Miembros. Pascal Lamy, director general de la Organización, expresó que “las diferencias en los esfuerzos por avanzar en las negociaciones comerciales se están estrechando, pero aún es necesaria voluntad política para llegar a un buen resultado”. “Si esta actitud de mangas arremangadas continúa”, señaló, “las propuestas modificadas podrían ponerse en la mesa a fines de septiembre, con el objetivo de llegar a un acuerdo con respecto a los principios básicos sobre los subsidios agrícolas y las tarifas industriales para noviembre”. En relación con lo anterior, es importante destacar que un grupo de países con marcados intereses en las conversaciones sobre agricultura se estaría reuniendo por iniciativa propia con el objetivo de construir consenso en los temas claves de la negociación. El grupo estaría conformado por Argentina, Australia, Brasil, Canadá, EE.UU., India, Japón y la Unión Europea. Sin embargo analistas especializados consideran que el éxito o fracaso de la Ronda dependerá en gran parte de los pasos que Estados Unidos esté dispuesto a dar para rebajar las ayudas al sector agrícola en un momento delicado, cuando queda poco más de un año para las elecciones presidenciales, previstas para noviembre de 2008, y el Congreso no le ha renovado al Ejecutivo la autoridad para negociar tratados por la denominada “vía rápida”. Al respecto, la comisaria europea de agricultura, Mariann Fischer, planteó que Estados Unidos tiene la clave para destrabar la situación y debe, por lo tanto, presentar ofertas más convincentes si desea avanzar en las negociaciones. No existe una percepción clara en Ginebra sobre las consecuencias de la falta de mandato negociador de EE.UU. Si bien algunos miembros opinan que si se llega a un acuerdo el Congreso de ese país lo aprobaría sin objeciones, otros tantos mantienen sus dudas. En términos generales, hasta el momento se han logrado avances en el pilar de competencia de exportaciones y en menor medida en subsidios a la producción de bienes agrícolas. En acceso a mercados no se han alcanzado mejoras y solamente podrá asegurarse un nivel de ambición en el acceso a los mercados para los productos agrícolas y no agrícolas comparablemente elevado (1), si se acuerdan mayores reducciones en subsidios a la producción y se disminuyen significativamente los obstáculos defendidos por países importadores de productos agrícolas. (1) Concepto del párrafo 24 de la Declaración Ministerial de Hong Kong impulsado por Argentina. Semana de acceso a mercados para productos agrícolas La primera de las tres semanas dedicadas a las negociaciones agrícolas estuvo dominada por consultas sobre los tópicos relevantes de acceso a mercados. En un intento por acercar las posiciones, Falconer se ha estado reuniendo con los Miembros en grupos de variada composición en el denominado “Room E”. En particular las conversaciones giraron en torno a los “productos sensibles” y los “productos especiales”, categorías que los países podrán utilizar como excepciones para realizar cortes menores a los previstos por la fórmula general. Con respecto a los primeros, que tanto los países en desarrollo como los desarrollados podrán designar a cambio de expansión en las cuotas de acceso a mercado, las posiciones se mantuvieron desencontradas. La UE y el G-10 (grupo de países desarrollados altamente proteccionistas en materia agrícola) pretenden minimizar la expansión de cuotas y obtener una sustancial flexibilidad para realizar menores cortes, en oposición a EE.UU y el Grupo Cairns que aspiran a una mejora más importante en el acceso a los mercados para los productos designados. En lo que respecta al porcentaje de líneas que podrían ser clasificadas como sensibles, pareciera existir cierto consenso en torno al 4-6 % de las líneas consolidadas propuesto por Falconer en su texto de julio, aunque algunos PEDs consideran que estos porcentajes son elevados para los PD. En torno a los “productos especiales”, que los Miembros en desarrollo podrían establecer con el objetivo de “protegerlos” de la reducción general en base a criterios de desarrollo rural, seguridad alimentaria y seguridad de los medios de subsistencia, los avances fueron menores. Los negociadores están estudiando en forma detallada los indicadores propuestos por el G-33 con miras a encontrar un mecanismo aplicable a todos los países para designar a un producto como “especial”. La tarea por el momento presenta serios obstáculos, lo que lleva a pensar en que será difícil encontrar indicadores adecuados a la totalidad de los países en desarrollo. El INAI ha destacado, con el apoyo del Proyecto BID-FOMIN y las instituciones que lo componen (SRA, CIL y CRA), a una de sus especialistas para trabajar en Ginebra acompañando a la delegación oficial de la República Argentina durante la segunda semana de septiembre. Foro APEC Los ministros de Comercio y Asuntos Exteriores del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) realizaron en Sydney un llamamiento “urgente” para rescatar las negociaciones de la Ronda de Doha. El Foro, que agrupa a 21 países incluyendo a Estados Unidos, Japón y China, insistió en que el consenso que permita que el proceso negociador “ingrese en su fase final este año”, sólo será posible sobre la base de “un resultado ambicioso y equilibrado”. En un discurso pronunciado en el marco de esta cumbre, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se mostró optimista con el futuro de la negociación y criticó duramente a aquellos países que “bloquean el progreso en las conversaciones”. De igual manera, Susan Schwab, representante de comercio de los Estados Unidos, precisó que Argentina, Brasil, India y Sudáfrica están poniendo en peligro la Ronda Doha y su Gobierno está preparado para tomar “firmes decisiones” solo si estos países también están listos para ofrecer las concesiones necesarias para alcanzar un acuerdo.
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