La Comisión Europea (CE) ha dado a conocer su plan para racionalizar y avanzar en la modernización de la Política Agrícola Común (PAC). El llamado “control médico” de la PAC intentará, según la propuesta, desarrollar el planteamiento que comenzó con las reformas de 2003, mejorar el funcionamiento de la política agrícola según la experiencia acumulada y adecuarla a los nuevos retos y oportunidades ante una UE de 27 Estados Miembros. Entre las medidas propuestas se encuentra, en primer lugar, la simplificación y mayor eficacia del régimen de pago único. Para esto plantea ideas como: 1) apartarse de los pagos basados en los ingresos históricos pasando a un sistema de pagos fijos por hectáreas; 2) aumentar la proporción de pagos disociados en aquellos países que optaron por mantener el vínculo entre subvención y producción; 3) reducir gradualmente el nivel de las ayudas conforme aumentan los pagos globales a grandes explotaciones, comenzando por un nivel de por ejemplo, 100.000 euros al año; 4) aumentar la superficie de tierras que un agricultor debe poseer para poder recibir apoyo comunitario respecto del nivel actual de 0,3 ha; y 5) revisar las normas de condicionalidad que los agricultores deben cumplir para recibir ayudas de Bruselas. Otra de las grandes propuestas es el ajuste de los instrumentos de apoyo al mercado para adecuarlos a una UE de 27 miembros. Aquí la Comisión realiza una serie de preguntas que permiten inferir que particularmente propone: 1) eliminar la intervención de los cereales, exceptuando el trigo; 2) aumentar la tasa de “modulación”, es decir, la reducción de los pagos directos a todos los agricultores que reciben más de 5.000 euros al año y la transferencia del importe correspondiente al presupuesto de desarrollo rural (supondría aumentar la tasa del 5 al 13 % en 2013); 3) revisar, con vistas a su eliminación, la prima por cultivos energéticos (45 euros/ha); 4) eliminar la obligación de mantener tierras en barbecho (régimen del set-aside); 5) desacoplar las ayudas acopladas a la producción que aún quedan; 6) implementar nuevas medidas de condicionalidad relacionadas con el cambio climático; y 7) aumentar gradualmente las cuotas lecheras para eliminarlas por completo para el año 2015. Como tercer pilar, la comunicación propone estudiar de que manera la política agrícola puede prepararse ante los nuevos retos y oportunidades que se presentan. Entre ellos figuran: la gestión del riego, la lucha contra el cambio climático, una gestión mas eficaz del agua, sacar el mayor provecho de las oportunidades que ofrece la bioenergía y conservar la biodiversidad. Expresa que la mejor manera de financiar las medidas necesarias para hacer frente a estos objetivos es mediante políticas de desarrollo rural. Es importante destacar que el citado documento no contiene propuestas formales y está destinado a iniciar el debate sobre la reforma de la PAC en el Consejo de Ministros. El mismo durará hasta el mes de marzo próximo y servirá como indicación de los puntos conflictivos. A partir de ese mes la CE preparará el texto legal de la propuesta. La propuesta final debería encontrarse aprobada durante la Presidencia Pro Témpore de Francia en el segundo semestre de 2008. Si bien la CE ha dejado en claro que este ejercicio no es tan radical como la reforma del 2003, el documento es una clara indicación de los objetivos de la UE de acercar cada día más la producción europea a las leyes de mercado. Esto ha generado una férrea oposición de organizaciones de productores agrícolas de toda Europa y de algunos países Miembros, que consideran que la actual situación de elevados precios de los alimentos y baja producción tiene su causa en la actual política agrícola europea. Por último, la propuesta podría tener consecuencias positivas para el mercado mundial y especialmente para los países exportadores de commodities agrícolas, al reducir las ayudas dañinas que incentivan a los productores a aumentar su producción presionando a una baja en los precios mundiales. Sin embargo, existen puntos que podrían tener incidencia negativa en terceros países. Los futuros requerimientos en materia de emisiones de efecto invernadero, cambio climático y uso del agua podrían trasladarse a las importaciones de alimentos y piensos. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha declarado ejerciendo presión en este sentido.
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UE – PAC
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