El gobierno de Brasil se encuentra muy preocupado ante la posibilidad de desabastecimiento de trigo en su mercado interno. A pesar del notorio aumento de su producción, el país carioca necesitará importar unas cuatro millones de toneladas este año para atender las necesidades de sus consumidores. El problema radica en que Argentina, su principal proveedor con cerca del 90 % del total de las importaciones, anunció que no conseguirá atender la demanda este año debido a la estrepitosa caída de su producción, como consecuencia de la política de limitación de exportaciones que lleva adelante el gobierno local y de la sequía que vivió el país. De esta manera, Brasil deberá importar entre 2 y 3 millones de toneladas de mercados extrabloque. En este sentido, la Secretaria de Defensa Agropecuaria de ese país le otorgó a Rusia la liberalización fitosanitaria, con la finalidad de que los importadores brasileños puedan adquirir trigo de ese país, antes imposible por la falta de un acuerdo sanitario. La Instrucción Normativa Nº 4 que autorizó las importaciones determina que el producto no podrá ingresar al país por la región Sur donde es más fuerte la producción local La norma también afirma que los granos podrán se exclusivamente procesados en los molinos localizados en la región portuaria, siendo prohibido el tránsito interno del producto. También se prohíbe la entrada de trigo ruso por los Estados de Parana, Santa Catarina y Rio Grande do Sul. Para evitar que la compra de trigo a proveedores fuera del Mercosur repercuta sobre el nivel de precios internos, el gobierno brasileño está evaluando la adopción de una serie de medidas. Entre ellas una nueva inclusión del trigo en la lista de excepciones al Arancel Externo Común, para poder importar el cereal de terceros mercados sin pagar el 10 % de arancel vigente actualmente. Esta situación podría tener serias consecuencias para la imagen de Argentina como proveedor de materias primas. Para Antenor Barros Leal, vicepresidente de Arbitrigo, Argentina se está transformando en un proveedor difícil porque le quita a su cliente la capacidad de planificación. “Argentina que por décadas era el principal abastecedor de trigo para Brasil, de repente se tornó poco confiable en su capacidad de producir y exportar”, expresó. Por este motivo, el gobierno de Brasil estaría llevando adelante una política destinada a aumentar la producción nacional de trigo para así depender cada vez menos de las importaciones argentinas. Si la tendencia de este año continua, Argentina podría perder a su principal cliente de trigo.
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BRASIL – TRIGO
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