En las últimas semanas se han dado a conocer sendos informes que encienden la alarma sobre una tendencia hacia el aumento de la aplicación de medidas de corte proteccionista por parte de la mayoría de los países del mundo. El 17 de marzo el Banco Mundial hizo público un documento en el que destaca que diecisiete de las 20 naciones que componen el denominado “G-20 financiero” han puesto en vigor medidas restrictivas al comercio desde que fue lanzado un llamado conjunto en noviembre pasado para abstraerse de ese tipo de prácticas. El informe señala que desde septiembre de 2008 se han promulgado un total de 78 medidas de esa naturaleza, de las cuales sólo un tercio han tomado la forma de aumento de aranceles. Especial énfasis se pone en las disposiciones de “compre estadounidense”, así como en los recientes subsidios a la industria automovilística, otorgados por gran parte de los países del globo, entre los que se cita a Argentina. Si bien se destaca que los efectos sobre el flujo de comercio son todavía relativamente menores desde una perspectiva general, se señala que las mismas tienen impactos significativos sobre los exportadores de algunos sectores. El presidente del Grupo Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo al respecto que los países no deben “escuchar el canto de las sirenas que los impulsa a aplicar medidas proteccionistas”. Por otro lado, el director general de la OMC, Pascal Lamy, dio a conocer, el pasado 26 de marzo, un nuevo informe sobre las medidas relacionadas con el comercio adoptadas en respuesta a la crisis económica. Según el mismo, los gobiernos han aumentado los aranceles, introducido nuevas medidas no arancelarias, y tratado de recurrir a ciertos remedios comerciales, especialmente las medidas antidumping. El informe advierte de que nos encontramos ante el peligro de “una acumulación gradual de restricciones que podrían estrangular lentamente el comercio internacional”. Lamy resalta que se ha producido una “significativa disminución” en la determinación de los Miembros de la OMC para resistir a las presiones proteccionistas. Sin embargo, el Director General no encontró “ningún indicio de un inminente descenso hacia un proteccionismo de alta intensidad”. El documento contiene en tres anexos las listas detalladas de medidas comerciales y aquellas relacionadas con el comercio, los paquetes de estímulo, y las políticas de rescate del sector financiero aplicadas por los diferentes Miembros de la OMC. Al igual que en el informe del BM se destacan las licencias de importación exigidas por Argentina sobre los neumáticos para automóviles. Según Lamy, el principal riesgo es que los gobiernos sigan cediendo terreno a las presiones proteccionistas mientras la situación económica siga deteriorándose. Recordamos que el primero de estos informes, publicado en enero, había encontrado “solamente evidencia limitada” de medidas para aumentar la protección comercial.
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MONITOREO DEL PROTECCIONISMO
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