A pesar de los compromisos asumidos en varias de las cumbres del “G-20 financiero”, los avances del proteccionismo en las dos mayores economías mundiales parecen no detenerse. De un tiempo a esta parte, China y EE.UU. se han sumergido en una disputa tras otra, mediando todo tipo de medidas. En este orden de cosas, a mediados de septiembre, Obama anunció la imposición de derechos adicionales a la importación de neumáticos de procedencia china. Según declaró posteriormente, las medidas no tienen un tinte proteccionista, sino que buscan lograr el cumplimiento de los acuerdos preestablecidos. Debe destacarse que el Protocolo de Adhesión de China a la OMC consagra al Mecanismo de salvaguardia de transición para productos específicos. Por este, los países Miembros podrán aplicar derechos adicionales a productos de origen chino, cuando “causen o amenacen causar una desorganización del mercado para los productores nacionales de productos similares o directamente competidores”. EE.UU. indicó que la medida impuesta se justificaba por tal disposición. De todas maneras, y a solo tres días de la imposición de la medida, China solicitó consultas en el marco de la OMC, por considerar ilegitimo el accionar estadounidense. Fuentes de la OMC consideraron que la medida de salvaguardia de EE.UU. no revestía carácter proteccionista, pero que sin embargo dañaba el libre comercio. Por otro lado, diversos grupos de productores estadounidenses estarían presionando para aplicar nuevas medidas sobre las importaciones chinas. Así, representantes de la industria del papel han solicitado la imposición de derechos antidumping y compensatorios a los productos provenientes de China e Indonesia. Otro tanto han solicitado los productores de bulones y algunos productores de aditivos para preparaciones alimenticias. Por parte de China, se iniciaron investigaciones respecto a los productos de pollo provenientes de EE.UU., sosteniendo que se estarían beneficiando por prácticas comerciales desleales, como serian el dumping y los subsidios. Mientras tanto, EE.UU. señaló que levantará su prohibición de importación de productos procesados de pollo, a cambio de un nuevo sistema de inspección. Por esta controversia, China había solicitado un panel en la OMC. Finalmente, China anunció que apelaría el fallo del Grupo Especial relativo a las publicaciones y los productos audiovisuales. Por el mismo, EE.UU. logró demostrar que la legislación china en dicha materia era contraria a la normativa de la OMC.
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EE.UU. – CHINA
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