Brasil ha impuesto licencias no automáticas para una variada gama de productos de origen argentino. Debe señalarse que este país tiene más de 4.500 productos argentinos en su nomenclador arancelario a los que se les pueden aplicar licencias no automáticas. Según el mecanismo con el cual se maneja, simplemente con incorporarlo a su sistema informático aduanero entra en vigor, lo cual genera problemas si no existe aviso previo. Antes aplicaba licencias automáticas, que no demoraban más de 48 horas en tener luz verde. Con estas nuevas medidas el gobierno brasileño puede tomarse hasta 60 días en aprobarlas, el plazo máximo permitido por la OMC. Las medidas se aplican actualmente a unos 350 productos, entre los que se incluyen neumáticos, pescado, mermeladas, dulces en general, pasas de uva y ciruelas secas, e incluso a vehículos de gran porte, especialmente camiones. En relación a los productos de origen agrícola, fueron perjudicados vinos, aceites, aceitunas, raciones alimenticias para animales y la harina de trigo premezclada. Respecto a esto último, la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) señaló que las medidas afectaron unas 20.000 toneladas de harina de trigo, las cuales ya habían sido despachadas cuando se conocieron las restricciones, por lo que quedaron varadas en puertos y en la frontera. Se ha señalado que las medidas aplicadas por Brasil son en respuesta a las licencias no automáticas que usa Argentina para contener las importaciones brasileñas (para productos como textiles, calzados, cocinas, lavarropas y heladeras). La principal queja de los industriales brasileños es que los bloqueos a sus productos están siendo aprovechados por los países asiáticos, los cuales los están desplazando a un segundo lugar. Según los analistas, el gobierno de Lula pretende así forzar a la Argentina a negociar el levantamiento de sus restricciones. El ministro de Desarrollo de Brasil, Miguel Jorge, confirmó que su país va a seguir con las medidas, aunque descartó que se trate de represalias contra Argentina. En el marco de esta temática, el pasado 27 de octubre se realizó una reunión entre el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Cancilleria, Alfredo Chiaradía, y el embajador de Brasil, Mauro Vieira. En la misma, Chiaradía realizó el reclamo formal para que Brasil libere la mercancía argentina en tránsito, principalmente preocupado por la detención de camiones en la frontera con mercadería perecedera y sin previo aviso. Por otro lado Vieira señaló que «las licencias argentinas se demoran mucho más de los 60 días que permite la OMC, a veces 150 días, o hasta 180 días. No queremos cambiar la política del gobierno, queremos la seguridad de que los plazos se cumplan». Buscando minimizar el conflicto, el ministro de Economía, Amado Boudou, señaló que «en sólo 6 por ciento de los productos existen problemas comerciales con Brasil», destacando que ese país «sigue siendo nuestro principal socio comercial». Finalmente, resta esperar que el tema sea resuelto el 18 de noviembre, cuando los presidentes Cristina Fernández y Luiz Inácio Da Silva se reúnan en Brasil.
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ARGENTINA – BRASIL
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