China ha impuesto derechos compensatorios (anti-subsidios), de carácter definitivo y por el plazo de cinco años, sobre las importaciones de productos de pollo provenientes de EE.UU.
Esta medida afecta a partes de pollo y pollos enteros, pero no pollos vivos o a productos cocinados, como por ejemplo salchicha de pollo. Las alícuotas aplicadas van desde el 4% al 30,3%, y se aplican por empresas. Así, las mismas serán de 4% para Keystone Foods, 5,1% a Pilgrim’s Pride y 12,5% a Tyson Foods. Para otras compañías registradas la alícuota será de 7,4%, y el resto tendrá un arancel del 30,3%.
Los derechos provisionales, que ahora se han confirmado, habían sido impuestos en abril del corriente. El motivo de la medida han sido los subsidios otorgados a los productores de maíz y soja estadounidenses, lo cual generaba un beneficio indirecto a los productores de carne de pollo, ya que adquirían este forraje a precios más bajos para la alimentación de sus pollos (Ver Boletín Nº 92).
Por otro lado, desde el 27 de septiembre se encuentran vigentes las medidas antidumping definitivas, también iniciada por China a las importaciones de carne aviar de procedencia estadounidense. En este caso, las alícuotas fueron aun mayores, disponiéndose que la tasa arancelaria para los productos de Tyson Foods Inc. y Keystone Foods LLC. sea del 50,3%, y para los productos de Pilgrim’s Pride del 53,4%. Además, Sanderson Farms Inc. y otras 31 empresas estadounidenses serán pasibles de una tasa arancelaria del 51,8%, mientras que otras compañías del sector tendrán que pagar impuestos del 105,4%. Al igual que los derechos compensatorios, las medidas antidumping tendrán una duración de 5 años.
Todas estas medidas tienen consecuencias directas para las exportaciones de Argentina, Brasil y Chile, pues no están abarcados en la misma y dichos países -junto a EE.UU.- son los únicos que poseen permiso sanitario para exportar carne de pollo a China.
China es uno de los principales destinos para la carne aviar de EE.UU. Durante 2009, el país del Norte exportó productos avícolas por un valor de 4 mil millones de dólares, de los cuales 678 millones de dólares correspondieron a ventas a China. A su vez, China importó 300 toneladas de productos de pollo estadounidenses en la primera mitad del año pasado, de las cuales el 89,2% provienen de EE.UU. Debe señalarse que las medidas aplicadas por China se enmarcan en un contexto de conflictividad comercial entre ambos países. Además de los reclamos estadounidenses por la apreciación del yuan –la moneda china-, existen diversos focos de tensión. Sin ir más lejos, a mediados de septiembre, la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. ha presentado dos solicitudes de consultas en la OMC en contra de China por su presunto incumplimiento de obligaciones comerciales multilaterales. Uno de los casos se refiere a las barreras comerciales chinas para la entrada en el mercado de pagos electrónicos de este país a las empresas estadounidenses. El segundo, se trata de la imposición de derechos antidumping y medidas compensatorias sobre las importaciones de ciertos productos de acero.
Leer en pdf »

