El pasado 15 de diciembre se cerró en la ciudad de Foz de Iguazú, Brasil, la III Ronda de Negociaciones del Sistema Global de Preferencias Comerciales entre Países en Desarrollo (SGPC). Desde sus inicios en el año 2004 la misma fue liderada por el gobierno argentino, quien tuvo a su cargo la presidencia del Comité de Negociaciones. Como resultado de esta ronda, se anunció un acuerdo de preferencias comerciales, bajo el nombre “Protocolo de Sao Paulo”, entre Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Cuba, Corea del Sur, Egipto, India, Indonesia, Malasia y Marruecos.
En base a los lineamientos establecidos en diciembre de 2009, estos países se otorgarán preferencias del 20% sobre los aranceles aplicados a por lo menos el 70% de sus líneas tarifarias agrícolas e industriales totales que no cuenten en la actualidad con arancel cero. De acuerdo a las listas anexas al Protocolo, los participantes se han comprometido a otorgarse preferencias sobre alrededor de 47 mil líneas arancelarias. A su vez, los países firmantes acordaron una revisión de los resultados obtenidos a través de este acuerdo en un plazo de dos años a partir de la entrada en vigencia, que podrá incluir una profundización de los márgenes de preferencia y del grado de cobertura de productos.
Representantes de los países signatarios manifestaron que el acuerdo es un instrumento creativo y menos rígido que un Tratado de Libre Comercio, dado que permite que cada país participe en la medida de sus posibilidades y proteja los sectores que considera sensibles. En conferencia de prensa, junto al vicecanciller brasileño, Antonio Patriota, el canciller argentino, Héctor Timerman, enfatizó que “es la primera vez que el MERCOSUR negocia a nivel multilateral como bloque regional”. A su vez, indicó que este avance con un grupo tan heterogéneo revela que es posible llegar a acuerdos de liberalización del comercio a nivel mundial si existe la voluntad política y la capacidad de establecer reglas beneficiosas para todos, en clara alusión a lo que acontece en las negociaciones de la Ronda Doha de la OMC. De acuerdo con datos del Centro de Economía Internacional (CEI) de la Cancillería argentina, las importaciones totales de los países firmantes alcanzaron un total de 1,16 billones de dólares y el intercambio comercial entre esos países ascendió a 144.535 millones de dólares en el promedio 2007-2009.
Como resultado de la III Ronda se producirá una reducción de 13,6% en promedio de los aranceles aplicados. Se estima que este acuerdo abriría un mercado potencial aún poco explorado de 388.255 millones de dólares en los productos de interés argentino. Además, la Cancillería brasileña informó que en conjunto los 11 países firmantes constituyen una población de alrededor de 1.900 millones de personas, y conforman un mercado de cinco billones de dólares que en los últimos cuatro años creció a tasas dos veces mayores que la media mundial.
La Ronda de San Pablo comenzó a negociarse en el 2004 entre los 43 países que actualmente conforman el SGPC. Hacia finales del año pasado, una veintena de países acordaron las modalidades para profundizar sus concesiones mutuas. De estos, sólo 11 presentaron listas y suscribieron el mencionado Protocolo. Los demás países, entre los que se encuentran Chile, México, Corea del Norte, Argelia, Irán, Tailandia, Sri Lanka, Vietnam, Nigeria, Zimbabwe y Pakistán, podrán incorporarse gradualmente. El SGPC fue establecido en 1989 bajo los auspicios de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD). Constituido como un instrumento para aumentar el comercio Sur-Sur, cuya expansión ha adquirido dinamismo en los últimos tiempos, este régimen de comercio pretende convertirse en un factor esencial para promover la diversificación de las exportaciones de los PED y, en particular, para incrementar las exportaciones de manufacturas.
De esta manera, el Acuerdo del SGPC es una de las principales herramientas para promover e incrementar el comercio y la cooperación entre los países en desarrollo miembros del Grupo de los 77. A pesar de que los resultados alcanzados son modestos, debido a que las preferencias son pequeñas y quedan fuera del acuerdo países emergentes importantes como China, el SGPC puede constituirse en un importante instrumento que convierta al comercio Sur-Sur en una plataforma para que los países en desarrollo aumenten y diversifiquen sus exportaciones.
Leer en pdf »

