Presiones en Estados Unidos para reducir los subsidios agrícolas. Según un reporte de los servicios de investigación del Congreso de Estados Unidos, ese país terminará gastando 400 mil millones de dólares en concepto de programas enmarcados en la actual Farm Bill, lo que equivale un incremento del 41% respecto de los 284 mil millones de dólares presupuestados en 2008 al momento de sancionarse la ley. Este aumento se debe fundamentalmente al incremento de los montos destinados a cupones alimentarios (Food stamps). En 2008 se estimaba gastar 189 mil millones de dólares en los denominados food stamps y parece que efectivamente se gastarán 314 mil millones, debido a que la crisis económica implicó que una mayor cantidad de personas necesiten acceder a este tipo de programas sociales. En cuanto a los programas de subsidios al agricultor, el informe prevé que finalmente se gastarán 87 mil millones de dólares, 4 mil millones de dólares más que los presupuestados en un principio. Si bien la situación de altos precios internacionales hace que los tradicionales programas de sostenimiento de precios no se activen, el total de subsidios aumentará porque las menores ayudas por pagos contracíclicos serán más que compensados con lo que se pagará en concepto de otros programas, como los de seguros agrícolas. No obstante, si se comparan estos números con lo que efectivamente se gastó en la ley anterior (la de 2002), se aprecia que los subsidios al productor se han reducido, pasando de 93 mil millones de dólares a 87 mil millones. No obstante, los cupones de alimentos aumentaron más de un 100%, pasando de 150 mil millones de dólares a 314 mil millones. Todos son datos para el total de los 5 años de vigencia de cada ley. Respecto de la nueva ley agrícola, que comenzó a negociarse el mes pasado, analistas pronostican que la actual crisis económica que vive el país del norte recrudecerá la batalla por el presupuesto, que ya tuvo lugar al momento de aprobarse la ley de 2008. EE.UU. enfrenta el mayor déficit presupuestario de su historia y su economía se encuentra al borde de la cesación de pagos. En este contexto, la Administración Obama señaló que pretende recortar los fondos destinados a los subsidios agrícolas. Dentro del mismo Congreso, el movimiento ultraconservador denominado “Tea Party” pretende ir por más reduciendo, a su vez, las partidas destinadas a los food stamps. Por tanto, todo parece indicar que, al igual que lo que acontece en la UE, finalmente los cuestionados subsidios agrícolas estadounidenses se verán reducidos sin necesidad de negociaciones multilaterales. No obstante, no debe subestimarse la presión que pueda ejercer el lobby agrícola norteamericano, que ya ha demostrado varias veces su poderío.
Leer en pdf »
EE.UU. – LEY AGRÍCOLA
previous post

