Cambios en la política europea de ayuda al desarrollo A fines de febrero, la Comisión Europea presentó una serie de propuestas para que los instrumentos de comercio y desarrollo vayan de la mano, a fin de garantizar una verdadera reducción de la pobreza en todo el mundo. Las propuestas están destinadas a reforzar las capacidades comerciales de los países en desarrollo, haciendo que el comercio forme parte de su estrategia de desarrollo. Esta presentación se realiza en el marco de la denominada “Agenda para el Cambio”, presentada en octubre de 2011, en la cual se establecen propuestas de reforma para el apoyo presupuestario de la UE, dando un enfoque más estratégico del bloque a la reducción de la pobreza, incluyendo una asignación más específica de la financiación. Uno de los aspectos principales de la propuesta de febrero se centra en estudiar las mejores formas de establecer diferencias entre los países en desarrollo, a fin de que los países más pobres del mundo reciban la mayor ayuda que podamos darles. Se señala que el concepto tradicional de “países en desarrollo” es obsoleto, habida cuenta del auge de las economías emergentes. En este sentido, destaca la necesitad de políticas de comercio y desarrollo más individualizadas, que vayan más allá de la reducción de derechos aduaneros en las fronteras (reducciones arancelarias) y aborden el problema principal de mejorar el ”entorno empresarial”. Para lograr este objetivo, en la propuesta se subraya que los países en desarrollo deben mostrar liderazgo y también hacer frente a sus responsabilidades. Los países en desarrollo deben emprender reformas internas para garantizar que los pobres se beneficien realmente de un crecimiento inducido por el comercio. El Comisario Europeo de Comercio, Karel de Gucht, señaló que el “auge de economías emergentes como India, China y Brasil pone de manifiesto que el desarrollo inducido por el comercio es posible y que unos mercados abiertos pueden desempeñar un papel importante para generar crecimiento”. Por otro lado, el Comisario Europeo de Desarrollo, Andris Piebalgs, ha afirmado que tienen que asegurarse que la ayuda al comercio se centre aún más en los más necesitados, concentrando su apoyo en los socios menos desarrollados, ayudándoles a reforzar sus capacidades y a adaptar sus economías para que puedan participar en la economía regional y mundial. Entre las propuestas para mejorar la eficacia del comercio y el desarrollo de la UE se pueden destacar: a) reformar los sistemas de comercio preferenciales para que estén más centrados en los países más pobres; b) intensificar las negociaciones sobre acuerdos de libre comercio con los países en desarrollo asociados a la UE; tales negociaciones deben ir más allá de los aranceles para abordar los verdaderos obstáculos al comercio; c) aumentar el uso de los instrumentos de la UE para promover la inversión extranjera directa, con disposiciones pertinentes en los acuerdos de libre comercio destinadas a aumentar la seguridad jurídica y combinar las subvenciones de la UE con préstamos o capital de riesgo a fin de apoyar la viabilidad financiera de las inversiones estratégicas; d) facilitar el acceso a la UE a los exportadores de los países en desarrollo, especialmente los pequeños operadores; e) ayudar a los países en desarrollo a mejorar su entorno empresarial nacional, cumplir las normas internacionales sobre calidad, trabajo y medio ambiente y aprovechar mejor las oportunidades comerciales que ofrecen unos mercados abiertos e integrados; y f) utilizar medidas comerciales para ayudar a mitigar los efectos de las catástrofes naturales y a hacer frente a los catalizadores de conflictos, incluidas las actividades mineras. También se insta a las economías emergentes a asumir más responsabilidad en la apertura de sus mercados a los países menos desarrollados a través de sistemas preferenciales, pero sin discriminar a los demás miembros de la OMC.
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UE – AYUDA AL DESARROLLO
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