Después de 6 meses los precios de los alimentos vuelven a subir Luego de 6 meses de caída, el Índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en un promedio de 214 puntos en enero de 2012, lo que implica un aumento de casi 2% en relación a diciembre. No obstante, este se mantuvo un 7% por debajo del valor correspondiente del año pasado. Según el organismo internacional, los incrementos de precios se registraron en todos los grupos de productos básicos que componen el índice, siendo los aceites los que más subieron, seguidos de cerca por los cereales, el azúcar, los productos lácteos y la carne. Particularmente, en lo que respecta a cereales, el Índice se situó en enero en 223 puntos, esto es, un 2,3 % por encima de su nivel en diciembre. Los precios del maíz fueron los que más aumentaron (6%), impulsados principalmente por el desequilibrio entre la producción y el consumo mundiales, y las preocupaciones por las perspectivas de las cosechas en América del Sur. En trigo los aumentos, aunque menores, se debieron a la influencia de la subida de los precios del maíz, el agotamiento de los suministros para la exportación en la Federación de Rusia y las condiciones meteorológicas adversas en varias regiones importantes de cultivo. Según el economista superior de la FAO, experto en cereales, Abdolreza Abbassian este repunte de los precios, mientras se espera una cosecha récord y después de seis meses de precios en bajada o estables, hace patente lo imprevisible de los principales mercados mundiales. Para la FAO, la explicación debe buscarse en las condiciones meteorológicas desfavorables que prevalecen en las principales regiones agrícolas, como América del Sur y Europa, y no en el valor del dólar y los precios del petróleo. Consultado por el renovado debate en torno al precio de los alimentos y sus consecuencias para la seguridad alimentaria mundial, el director de la Fundación INAI, Ernesto Liboreiro, señaló en el diario El Cronista Comercial que el factor principal detrás del aumento es la expansión mayor de la demanda que de la oferta de algunos productos agrícolas, y no las transferencias desde los mercados financieros a las commodities agrícolas. Por tanto, agregó que la solución pasa por estímulos a las inversiones en la producción, tal cual indicaron 10 organismos internacionales consultados el año pasado por el G-20. Además, Liboreiro criticó las políticas de restricciones a las exportaciones y controles de precios al interno del país, por su ineficiencia y efectos negativos sobre la producción. Estas medidas se encuentran cuestionadas en el comercio internacional por países e instituciones internacionales que denuncian su contribución al aumento del precio de algunos productos clave.
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FAO – PRECIOS DE LOS ALIMENTOS
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