Tras meses de idas y vueltas, parece que el acuerdo comercial entre el Mercosur y la UE está logrando encausarse. A diez años de la última presentación de ofertas, se espera que a mediados de año se concrete finalmente.
El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Mauro Borges, dijo que “Brasil estará preparado para presentar su oferta a la UE, junto al Mercosur”, lo cual estaría previsto para fines de mayo o para junio próximo. Por su parte, el viceministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Luis Porto, declaró que el proceso hacia un acuerdo ha avanzado en los últimos meses como no lo había hecho “en muchos años”, aunque admitió que se trata de una negociación “trabajosa” y “difícil”. También tuvo declaraciones favorables el jefe de Gabinete de Ministros de Argentina, Jorge Capitanich, quien a mediados de abril remarcó que los negociadores de Mercosur lograron “avances significativos” para la “presentación de una oferta común” a la UE.
Para lograr el acuerdo, cada bloque debe presentar ofertas de liberalización del 90% de su comercio, pero primero el Mercosur debe alcanzar un consenso entre sus miembros sobre qué productos quedarán en el 10% resguardado y en qué plazo.
Si bien se lograron progresos en consensuar la oferta, todavía restan diferencias importantes para llegar a ese umbral. Analistas señalan que Argentina insiste en que el plazo de desgravación arancelaria sea de 15 años, frente a los 12 que aceptan sus socios y los diez que reclama la UE.
Se desconoce a ciencia cierta el universo de productos pero es seguro que cuando se conozca la oferta, muchos sectores alzaran la voz, sobre todo por varios de los que habían pedido ser excluidos –o tener mayores plazos de desgravación- y finalmente quedarán incluidos en la propuesta.
Está previsto que los días 12 y 13 de mayo se reúna en Caracas el Grupo Mercado Común (GMC) para retomar y poner al día la agenda del Mercosur. Se trata del órgano ejecutivo del bloque, responsable de fijar los programas de trabajo, y de negociar acuerdos con terceros en nombre del Mercosur, por medio de delegación expresa del CMC. En ese marco, se espera que se defina la oferta del bloque.
Para muchos, el renovado apoyo argentino a la negociación tendría varias aristas. La mejora de la relación con los países europeos, muchos de los cuales integran el Club de París, para abrir canales de financiamiento. La posibilidad de pérdida de mercados, ante otros países e incluso el hecho de que la UE negocia con los Estados Unidos para firmar un TLC, lo que también afectaría a los países del bloque. Asimismo, el cierre del acuerdo puede permitir a la Argentina y al resto de los miembros del Mercosur también serían beneficiados con mayores inversiones del Viejo Continente.
Celso Amorim, actual ministro de Defensa de Brasil y ex canciller durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, señaló que es muy importante que los países estén unidos porque juntos tienen mucho más poder de negociación. Resaltó que las negociaciones con los europeos son muy duras, destacando que hace 10 años, cuando aparentemente se estaba muy cerca de cerrar un acuerdo, todo se complicó cuando Europa presentó la oferta en agricultura, que al Mercosur le pareció insuficiente.
Por otro lado, consultado por la relación bilateral entre Argentina y su país, el ministro buscó relativizar los conflictos comerciales, al señalar que solamente no tienen tensiones los países que no comercian entre sí. Remarcó que todo lo que se estaba haciendo en términos de integración sudamericana, por ejemplo, sólo es posible porque Brasil y Argentina tienen entendimientos básicos muy fuertes, aun cuando pueda haber problemas específicos.
¿Y la Cumbre?
A nivel interno del bloque, preocupa el letargo institucional en el cual está inmerso. Desde su formación en el año 1991, el Mercosur ha llevado adelante cumbres de manera semestral, en los cuales se transfiere la presidencia rotatoria del bloque. La última cita del Consejo Mercado Común y la Cumbre de Jefes de Estado se llevó a cabo fue la de julio de 2013, cuando Venezuela recibió la presidencia de manos de Uruguay. Inicialmente estaba previsto que en diciembre de 2013 se produjera la siguiente, pero fue pospuesta para el 17 de enero de 2014. Por segunda vez se postergó, esta vez para marzo, aunque nuevamente no se concretó.
Desde Uruguay se sostiene que se está negociando con las delegaciones de los países miembros para realizar la próxima reunión en Montevideo. Uruguay tendrá la próxima presidencia pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y se aspira a coordinar las dos reuniones cumbre para el mes de agosto.

