Los países del Mercosur y la Unión Europea (UE) celebrarán una reunión a nivel ministerial el próximo 11 de junio en Bruselas, en ocasión de la Cumbre UE-CELAC, con el objetivo de tratar de desbloquear la negociación del Acuerdo de Asociación Birregional y definir la fecha de intercambio de las primeras ofertas comerciales.
El jefe de unidad de Relaciones Comerciales con América Latina de la Dirección General de Comercio de la Comisión Europea, Matthias Jorgensen, señaló que confía en que esa cita sirva para intercambiar puntos de vista, ver cómo seguir adelante y decidir los siguientes pasos. Añadió que ambas partes saben que se ha trabajado seriamente para poder llegar a un intercambio de ofertas, que será el siguiente paso en esta negociación.
En línea con lo manifestado por Tabaré Vázquez (Ver este Boletín), el canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, planteó la posibilidad de que el Mercosur firme en bloque el acuerdo de libre comercio con la UE y que en el tratado se establezca un periodo de gracia para una futura adhesión de Argentina. Para dicha propuesta citó el caso de Ecuador, que recién acaba de suscribir el acuerdo de libre comercio con la UE, años después que firmaron otros países de la Comunidad Andina.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores y Culto de Argentina, Héctor Timerman, sostuvo que ningún Miembro del Mercosur presentó una propuesta de negociar a distintas velocidades. Sostuvo que el Mercosur ya ha terminado la elaboración de su propuesta de negociación y ahora espera que Europa finalice la suya. El embajador argentino ante Uruguay, Dante Dovena, agregó que el hecho de estar en desacuerdo con algunas cuestiones, no significa que Argentina no quiere firmar nada. Enfatizó que la atención estaba puesta en la negociación arancelaria y los reclamos respecto a la liberalización del comercio en los sectores primarios, aseverando que no se iba a ratificar un convenio donde el país sea permeable a la industria europea y no se pueda exportar nada de valor agregado.
El embajador de la UE en Uruguay, Juan Fernández Trigo, insistió que se busca una negociación ambiciosa. Explicó que «un acuerdo de libre cambio supone una eliminación de aranceles a cero. Los productos entran con total libertad en el territorio de la otra parte. Esto es en un 90% de los productos, siempre queda un margen en el cual los bloques se reservan un nivel de liberalización menor». Desde la UE esperan que en un plazo de diez años se logre llegar a ese 90%.
Hasta la propia presidenta brasileña Dilma Rousseff señaló que su prioridad en la agenda externa era concluir este año el acuerdo con la Unión Europea. Añadió este pacto era uno de los pasos estratégicos en el área de comercio internacional para la región. Y que se iba a proponer a la UE que se defina, en el más breve plazo posible, la fecha para la presentación simultánea de las respectivas ofertas de libre comercio.
Por último, en una conferencia de prensa del pasado 30 de mayo, el canciller Timerman señaló que el camino “elegido por el Mercosur (para la negociación con la UE) es el de la negociación conjunta, presentando una oferta única que sea en beneficio del desarrollo de nuestros países”. Dichas declaraciones acontecieron tras una reunión en Buenos Aires con los ministros brasileños de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, y de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro.

