En una reunión en Brasilia, el pasado 21 de mayo, el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, y su par brasileña, Dilma Rousseff, afirmaron que era necesario replantear al Mercosur y dar mayor flexibilidad comercial a sus países integrantes.
Tabaré Vázquez señaló que “no eran ni ilusos ni impacientes, pero que no serían sinceros si dijeran que Mercosur, tal como está, los satisface”. A su modo de ver hay que “reanimarlo, fortalecerlo y colocarlo al servicio de sus Estados y, fundamentalmente, al servicio de nuestros pueblos”. Rousseff, manifestó la coincidencia de que el Mercosur representa un importante patrimonio común, y que el bloque siempre tiene que adaptarse a las nuevas circunstancias.
Previo a la reunión, funcionarios de ambos países habían declarado la posibilidad de flexibilizar la Decisión 32/2000, por la cual se exige negociar todo acuerdo comercial extra-Aladi en forma conjunta.
En ese sentido el canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, anunció la existencia de consenso entre los países del Mercosur para posibilitar acuerdos comerciales por fuera del bloque regional.
También se refirió a la cuestión el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Armando Monteiro, quien propuso alterar las normas del Mercosur a fin de dar más «libertad» a los países miembros para negociar acuerdos comerciales con otros bloques y países.
Según afirmó, la delicada situación económica de Brasil impone la necesidad de ampliar el comercio exterior, a fin de apalancar el repunte del crecimiento que persigue el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.
En relación, Paraguay ha planteado la posibilidad de una negociación a dos velocidades con la UE desde octubre de 2014, recientemente reiterada por su canciller, Eladio Loizaga. Este señaló que algunos pueden estar listos para comenzar y el resto sumarse en el tiempo, en clara alusión a Argentina y Venezuela.
Por el lado de nuestro país, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Carlos Bianco, afirmó que Argentina no se opone a la posibilidad de avanzar en acuerdos bilaterales, pero aclaró que dicha cuestión no ha sido analizada hasta el momento en ningún ámbito. Afirmó que solamente existían declaraciones públicas de funcionarios de otros países del Mercosur planteando la modificación normativa, pero no está programado por el momento que sea analizado en la Cumbre regional, a realizarse a mediados de julio próximo.
Esta cuestión, clave para el futuro del Mercosur, debe resolverse cuanto antes para avanzar en una agenda dinámica de negociaciones comerciales, como la vigente con la UE, que podría tener novedades a mediados de junio, cuando se lleve a cabo la Cumbre UE-CELAC en Bruselas.

