El día 22 de agosto, el presidente Mauricio Macri recibió al titular del Parlamento Europeo, Martin Schulz, en el marco de una gira por América del Sur, que incluía la Argentina y Colombia. En su paso por nuestro país, también asistió al Consejo de Relaciones Internacionales de Argentina (CARI).
El funcionario europeo destacó la reinserción de Argentina en el mundo y apoyó el proceso de negociación de un Acuerdo de Libre Comercio entre Mercosur y la Unión Europea. Requirió dejar atrás esos capítulos sin diálogo y concentrarse en las negociaciones que están estancadas desde hace casi veinte años.
Shultz señaló que después de tanto tiempo de negociaciones, debe tomarse una decisión, aunque admitió queexisten dificultades y resistencia por parte de los miembros de la UE, quienes poseen intereses heterogéneos. Aclaró que tanto la Comisión Europea como el Parlamento Europeo están dispuestos a adoptar compromisos, pero también es consciente de que los estados miembros deben aprobar estas decisiones. Remarcó que espera los miembros muestren mayor flexibilidad a medida que avance la negociación.
Por otro lado, mencionó la voluntad de que Mercosur resuelva la situación interna para poder avanzar. El no reconocimiento de Venezuela en la Presidencia pro témpore del Mercosur por parte de Brasil, Argentina y Paraguay, generó cierta preocupación a los negociadores europeos que temen un enlentecimiento o freno del diálogo.
Asimismo, durante una conferencia de prensa que brindó en Buenos Aires, el parlamentario alemán advirtió que como consecuencia del Brexit, el Reino Unido no estaría incluido en el mencionado Acuerdo.
Como comentamos en el Boletín Nº 153, una vez que el RU gatille el Artículo 50 del Tratado de Funcionamiento de la UE, se contempla un período de dos años para acordar cómo será la salida, aunque si es necesario puede prorrogar dicho plazo. Según Philip Hammond, ex Ministro de Asuntos Exteriores (actual Ministro de Hacienda) británico, podría tomarle hasta seis años al Reino Unido completar las negociaciones de salida de la UE.
Desarmar el entramado de acuerdos que tiene la UE no parece ser una tarea sencilla. Gran Bretaña deberá separar la legislación nacional de la regional, al mismo tiempo que redefine su vínculo con el bloque. El acuerdo comercial post-Brexit parece ser la parte más compleja de la negociación, ya que necesita la aprobación unánime de más de 30 parlamentos nacionales y regionales de toda Europa, algunos de los cuales pueden querer celebrar referendos.
Theresa May, actual Primer Ministro, ha dicho que no va a poner en marcha este proceso antes de finales de 2016, como ya mencionáramos en el Boletín Nº 154. Lo que implica que hasta el año próximo no habrá novedades respecto al contenido del acuerdo de salida.
Cabe recordar, que la legislación de la UE sigue en pie en el Reino Unido hasta que deje de ser miembro: seguirá respetando los tratados y leyes de la UE, pero no podrá formar parte de la toma de decisiones. Es decir, que el RU hasta tanto no defina su situación con la propia UE, difícilmente pueda definir su vínculo con Mercosur u otros países.
El siguiente esquema, publicado por BBC recientemente, deja bastante claros los pasos que debe seguir el RU para efectivizar su salida del bloque regional.
Ver gráfico en la versión en pdf. del Boletín.

