EFECTOS DELA REFORMA. Para medir el impacto de la actual reforma en las negociaciones comerciales enmarcadas en la OMC es importante señalar las cuestiones que han quedado fuera de aquella. Nada ha sido reformado en materia de subsidios a la exportación y acceso al mercado europeo, a la vez que no han sido importantes las reducciones en los precios mínimos de su mercado interno. En materia de ayuda interna, único “pilar” abarcado por la citada reforma, el cambio será cualitativo antes que cuantitativo ya que no se prevé una reducción del monto total sino un cambio en la forma en que los recursos son asignados. Se trata de una reducción de los pagos que, dentro del esquema de la OMC, corresponden a las Cajas Ámbar (reducción menor al 3%) y Azul (reducción de entre el 60 y 70%) consideradas distorsivas en tanto se encuentran vinculadas al nivel de producción y la estimulan artificialemnte. El nuevo sistema se centrará en subsidios desacoplados de la producción, pero vinculados a cuestiones ambientales y de seguridad alimentaria, correspondientes a la Caja verde y, por tanto, considerados no distorsivos o mínimamente distorsivos. Los subsidios que se reducen de la Caja Azul pasarán a la Caja Verde y por ello se trata de un cambio cualitativo y no cuantitativo. Esta reforma, anunciada con bombos y platillos por el comisionado agrícola Franz Fischer, fue presentada por sus impulsores como un gran gesto de la UE a favor del progreso en las negociaciones comerciales en la OMC. Sin embargo, la tibia recepción que dieron sus contrapartes da cuenta de su impacto limitado. De hecho, los estudios que analizaron los efectos que podría haber tenido la reforma propuesta por la Comisión (más ambiciosa que aquella finalmente adoptada) preveían que los niveles de producción no se reducirían significativamente en comparación al caso de haber persistido la actual PAC.
Leer en pdf »
UE – PAC
previous post

