Continúa pendiente la aprobación del proyecto sobre bioseguridad (cuyo contenido hemos explicado en el boletín número 20) impulsado por el Poder Ejecutivo brasileño. En tanto, el día 20 de noviembre fue aprobada por el Senado la medida provisional que autoriza el cultivo de soja transgénica para la actual campaña, aunque prohíbe la comercialización de semillas orientadas a futuros cultivos. Una violación a éste último punto fue por primera vez detectada el día 25 de noviembre, en el Estado de Río Grande do Sul. A la espera de un marco jurídico claro y definitivo, ha tenido lugar una serie de conflictos entre el Gobierno central y ciertos estados que desean ser declarados “libres de OGMs”, siendo particularmente notables los casos del estado de Paraná (segundo productor de soja), cuya legislatura declaró tanto sus territorios como el tradicional puerto sojero de Paranagua “libres de OGMs”. El tema no solo enfrenta a Paraná con el Gobierno Federal, sino que también ha generado protestas del Estado de Rio Grande do Sul (tercero estado en producción de soja, y primero en nivel de adopción de OGMs), que ha interpuesto una demanda legal contra su vecino. En el Estado de Paraná se encuentra el puerto de Paranagua que ha sido la salida tradicional de la soja producida en Río Grande; así, la ley aprobada por aquél Estado pone en peligro su colocación en el mercado internacional, por lo que el Gobierno Federal ha tomado cartas en el asunto y busca una solución. En tanto, el día 11 del corriente, el Supremo Tribunal Federal dispuso una medida provisoria que suspendió temporalmente la legislación estadual.
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BRASIL – OGM´S
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