Según hemos señalado en boletines anteriores, la reforma de la Política Agrícola Común iniciada por la Comisión en julio del año pasado y publicada en el boletín oficial de la UE el 29 de setiembre último, había dejado ciertos puntos abiertos para que cada Estado Miembro decidiera la forma en que los implementaría. En estos últimos meses cada uno de ellos ha iniciado el proceso decisorio tendiente a definir la forma en que la reforma será implementada. Recordamos que los cuatro puntos más importantes sobre los cuales se deben pronunciar son: 1) El porcentaje de la “ayuda única por explotación” que continuará siendo acoplada a los volúmenes de producción para los cereales, la producción de ganado bovino y ovino y el sector lácteo; 2) la forma en que será calculada la ayuda desacoplada, en base a la producción histórica de cada explotación, mediante un sistema simplificado de dividir la ayuda asignada a una región entre el total de las hectáreas elegibles o bien en base a un esquema híbrido que tome elementos de las dos opciones; 3) el momento en que se aplicará la reforma, pudiendo ser entre enero del 2005 y enero del 2007; y 4) si el paquete será homogéneo y centralmente aplicado en cada país o si quedará en manos de sus regiones decidir la forma en que se llevará a cabo. En el caso del Reino Unido el período de consultas terminó el mes pasado. Se acordó una adopción temprana y completa del desacople; también se acordó que la implementación de las reformas en las regiones de Gales, Escocia e Irlanda del Norte sea llevada a cabo por sus respectivas administraciones. El tema más polémico ha sido la elección del sistema histórico o el simplificado para la asignación de la ayuda desacoplada, quedando pendiente la definición de este punto. En Alemania se acordó igualmente una adopción temprana y completa del desacople, priorizándose las medidas correspondientes al denominado segundo pilar (desarrollo rural); en cuanto a la ayuda desacoplada, ésta será seguramente distribuida en base al sistema simplificado. En el caso de España uno de los puntos más polémicos fue si la reforma debía ser aplicada de forma homogénea o si las decisiones debían quedar en manos de cada Comunidad Autónoma (CC.AA.). Los consejeros agrícolas de las diferentes CC.AA., reunidos con el ministro del área, Miguel Arias Cañete, acordaron una aplicación homogénea para toda España (a este punto se opusieron las comunidades vasca y catalana, partidarias de una mayor descentralización), que entraría en vigor a partir del primero de enero del 2006. Tanto el nivel de desacople como la decisión sobre la aplicación del sistema histórico o simplificado quedó pendiente para la próxima reunión de la Conferencia Sectorial a realizarse en marzo del año próximo. Por su parte, Francia -que había sido el impulsor principal de una reforma abierta que permitiera una aplicación diferenciada- no se ha pronunciado aún pero parecería inclinarse por una adopción tardía y un nivel de desacople bajo para la mayoría de los productos.
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UE – PAC
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