El G20 ha estado muy activo durante marzo. Se llevaron a cabo las primeras reuniones de Ministros de Finanzas y Presidentes de Bancos Centrales del G20 y de Deputies de Agricultura.
Durante el mes de marzo se realizaron una serie de reuniones en los diversos grupos que integran el G20. Una de las más destacadas fue la Primera reunión de Ministros de Finanzas y Presidentes de Bancos Centrales del G20. Debe recordarse que precisamente, en 1999, el G20 nació como una reunión técnica de dichos funcionarios. Luego, con la crisis económica de 2008, se convirtió en un espacio clave de discusión y toma de decisiones en el que participan los máximos líderes y las principales economías mundiales.
La reunión fue llevada a cabo los días 19 y 20 de marzo, y se emitió un comunicado oficial, en el que se reflejó el compromiso de los líderes de la economía global por “fortalecer la contribución del comercio a nuestras economías”. Sostuvieron que “el comercio internacional y la inversión son motores importantes del crecimiento, la productividad, la innovación, la creación de empleo y el desarrollo”. Ante los nuevos desafíos, afirmaron que era el momento de “tomar acción para abordar los impedimentos al crecimiento estructural, reforzar nuestra capacidad de resistencia, reducir los desequilibrios globales excesivos y mitigar los riesgos”.
Reconocieron que las respuestas políticas y la cooperación internacional son necesarias para aprovechar las oportunidades y asegurar que los beneficios lleguen a todos, razón por la cual acordaron desarrollar un abanico de opciones de políticas públicas. Las mismas serán evaluadas en la siguiente reunión del grupo, a desarrollarse durante el mes de julio.
También hubo menciones a temas como infraestructura -una de las prioridades impulsadas por la presidencia argentina-, nuevas tecnologías, criptoactivos, seguridad financiera global, transparencia tributaria, entre otros.
Otro de los encuentros fue la Primera reunión de Deputies de Agricultura, entre el 12 y el 14 de marzo en la ciudad de Rosario (Santa Fe). Congregó a los denominados “Deputies”, que son los segundos en jerarquía de los Ministerios de Agricultura y llevan la agenda del G20. Trabajan con dos objetivos específicos: buscan lograr un manejo sustentable de los suelos y analizar cómo el G20 puede proporcionar la coordinación internacional necesaria para fomentar la colaboración público-privada entre industrias, gobiernos, agencias internacionales, asociaciones de productores agropecuarios y la sociedad civil. Además de los delegados que representan a los países miembros del G20, hubo representantes de países invitados y algunas organizaciones internacionales socias.
El Ministro de Agroindustria de Argentina, Luis Miguel Etchevehere, participó de la reunión y destacó la importancia de discutir estos temas. Recordó que “los países del G20 representan el 60% de las tierras agrícolas totales y son responsables de casi el 80% del comercio mundial de alimentos y productos agrícolas”. También resaltó que es fundamental ser conscientes de que el desafío del hambre sólo puede enfrentarse colectivamente. Sostuvo que “los problemas globales necesitan soluciones globales y, como miembros del G20, tenemos la responsabilidad de darle al mundo una señal positiva sobre nuestro fuerte compromiso para erradicar la pobreza y el hambre”.
La agenda de agricultura continuará en San Salvador de Jujuy, donde del 28 al 30 de mayo, habrá una reunión de líderes científicos de Agricultura, mientras que los Deputies volverán a encontrarse del 26 al 27 de julio en Buenos Aires. La reunión de Ministros de Agricultura, por último, se realizará el 27 y 28 de julio en Buenos Aires. Las conclusiones de esos encuentros llegarán a la Cumbre de Líderes, que se realizará el 30 de noviembre y el 1 de diciembre en Buenos aires.
Como se ha mencionado, Argentina ha elegido tres prioridades para el G20 2018: el futuro del trabajo, infraestructura para el desarrollo y un futuro alimentario sostenible. Esta última prioridad, muy vinculada al sector agroindustrial, es resaltada en el documento oficial de visión de la presidencia argentina, señalando que “La seguridad alimentaria es un eslabón importante para lograr estabilidad y paz. En ningún otro caso la seguridad y el desarrollo están tan evidentemente interconectados y se refuerzan mutuamente como en los alimentos. Satisfacer las necesidades nutricionales de las poblaciones futuras requiere una manera sostenible de aumentar la productividad agrícola. […] Suelos sanos, fértiles y productivos son necesarios para la seguridad alimentaria y la salud humana, y su preservación resulta crucial para el desarrollo sostenible y para la vida en nuestro planeta”.

