Los representantes del Mercosur y de la Comisión Europea se reunieron en Lisboa, Portugal, entre el 4 y el 6 de noviembre, a efectos de evaluar el estado de la negociación del capítulo comercial del Acuerdo de Asociación birregional. Al finalizar el encuentro, las partes reafirmaron su compromiso de negociar un Acuerdo de Libre Comercio equilibrado y ambicioso. Según un comunicado oficial, las reuniones han sido útiles, dado que permitieron un intercambio sobre las expectativas y las posiciones en los diferentes capítulos cubiertos en el acuerdo. Del mismo modo, permitieron identificar mejor los temas que aún restan clarificar antes de tomar una decisión para el relanzamiento formal de la negociación. No obstante, el cronograma a futuro no resulta del todo alentador, los presentes sólo acordaron seguir trabajando en esa dirección y volver a encontrarse “en los próximos meses”. Por el momento, al interno del Mercosur continuarán los intercambios para realizar algunas mejoras a la oferta presentada en 2004. El secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina, Alfredo Chiaradía, expresó luego del encuentro que “hay voluntad de ambas partes” en alcanzar un entendimiento, aunque lo dejó librado a la posibilidad de que “haya una mejora en la oferta europea”. El director nacional de Negociaciones Económicas Internacionales, Nestor Stancanelli, agregó que el posible acuerdo debe respetar las sensibilidades argentinas, permitiendo el desarrollo industrial y sumando beneficios en la parte agrícola. Por el lado brasileño, desde la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP) expresaron que el sector industrial del país carioca está dispuesto a realizar concesiones más significativas que los demás socios del Mercosur, aunque siempre dependiendo de las ventajas recibidas para el ingreso de los productos agrícolas al mercado europeo. Esta posición, compartida por el gobierno de Brasil, que tiene como prioridad la concreción de acuerdos con actores relevantes del comercio mundial, pondría en apuros al gobierno argentino. La Administración Kirchner debería negociar una mayor apertura en su industria, cuyos representantes ejercen mucha presión por mantener a todo el sector bajo protección. Por otro lado, durante su reciente visita a la Argentina, la vicepresidenta primera del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega Sanz, aseguró que durante el primer semestre de 2010 se abre una ventana de oportunidad para consolidar las relaciones Europa-Iberoamérica. La funcionaria hizo hincapié en que durante ese período debe aprovecharse la coincidencia de las presidencias española de la UE y argentina del Mercosur, para influir en las prioridades y en las agendas de las dos organizaciones y relanzar los objetivos recíprocos. Particularmente, la Vicepresidenta destacó que intentará que el hecho sirva para conseguir un relanzamiento de las negociaciones comerciales entre el bloque europeo y el sudamericano. Según las autoridades españolas, un acuerdo entre el Mercosur y la UE es un objetivo estratégico de la política exterior de ese país.
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MERCOSUR – UE
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