A pesar de las manifestaciones a nivel político en favor de concretar un pacto mundial de comercio, las conversaciones en Ginebra continúan estancadas y los negociadores son pesimistas respecto a la finalización exitosa de la Ronda Doha durante el transcurso del presente año. Desde finales del mes pasado se han retomado las negociaciones en las esferas de agricultura e industria en la sede de la OMC. Los presidentes de los grupos negociadores han dado a conocer un detallado cronograma de reuniones, alguna de ellas con la participación de altos funcionarios, que tendrán lugar durante los meses de febrero y marzo. La intención de las autoridades del organismo internacional es cerrar las brechas existentes en las posiciones negociadoras de cara a la próxima reunión de marzo, en donde se evaluaría la posibilidad de culminar la Ronda en 2010. Aún no se ha decidido si este encuentro contará con la presencia de los ministros de Comercio de los Miembros. En lo que hace a las negociaciones sobre la agricultura, los delegados continúan volcados a trabajos técnicos relacionados con las tablas y los datos que tendrán que presentar una vez acordados los compromisos de reducción de aranceles y ayudas. Las discusiones sobre las modalidades recién tendrían lugar a partir de la segunda quincena de febrero. No obstante, se han presentado propuestas sobre temas sustanciales de la negociación como erosión de preferencias, productos tropicales y mecanismo de salvaguardia especial. Mientras tanto, las negociaciones sobre bienes industriales se encuentran concentradas en los obstáculos no arancelarios que afectan a algunos sectores prioritarios como automóviles, productos electrónicos, textiles y calzados, entre otros. Se han presentado propuestas sobre un Mecanismo Horizontal para prevenir y resolver diferencias sobre estos obstáculos al comercio. Al igual que acontece todos los años, durante el Foro Económico Mundial de Davos, ministros de Comercio de los países más influyentes en la Ronda Doha se reunieron para debatir sobre el estado y brindar un último impulso a las negociaciones. Como era de esperarse, los ministros no se movieron de sus posiciones habituales, sembrando más dudas sobre el éxito del ejercicio de evaluación de marzo. En un intento por salvar la Ronda y lograr su culminación este año, el canciller de Brasil, Celso Amorim, abogó por la implicación de los mandatarios de los países en las conversaciones, ya que sin su participación la negociación “no tiene solución”. El Canciller propuso la realización de una Cumbre de Jefes de Estado, al igual que la acontecida en Copenhague sobre Cambio Climático, en donde se decida sobre el futuro de la Ronda. Tanto el director general de la organización, Pascal Lamy, como el resto de los participantes, expresaron sus dudas sobre la posibilidad de llevar a cabo esta propuesta. Según fuentes diplomáticas, el principal obstáculo para la reactivación de las negociaciones continúa siendo la falta de compromiso de EE.UU. El país del Norte continúa concentrado en temas de política interna y no define de manera clara su política comercial. Su representante Comercial, Ron Kirk, no acudió a la cita de Davos, lo que agudizó las críticas de sus socios comerciales. Además, a un año de haber asumido la nueva Administración, el Congreso norteamericano todavía no confirmó en sus cargos a Michael Punke, nominado para ser el embajador ante la OMC, y a Islam Siddiqui, elegido para ocupar el cargo de negociador principal en temas agrícolas. No obstante, el último discurso de Obama, en donde se expresa la importancia para EE.UU. de las negociaciones multilaterales, parece encender una luz de esperanza en la vuelta de este país al proceso negociador. Con este panorama el cumplimiento de la meta establecida por el “G-20 financiero” de lograr un acuerdo mundial de comercio durante este año está cada vez mas lejos. Según fuentes especializadas, los negociadores en Ginebra comentan que el escenario más optimista sitúa la culminación de la Ronda en el 2011.
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OMC
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