Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2016* El Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación ha invitado a participar, a diversas instituciones públicas y privadas, en la elaboración del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2016 (PEA). ¿Qué es el PEA? “Se trata esencialmente de una metodología destinada a promover el diálogo, la visión del otro y la generación de visión compartida, mediante un proceso que favorece el involucramiento y el compromiso con un futuro colectivo.” A lo largo de la historia, el área temática compuesta por la planificación, el planeamiento y el pensamiento estratégico ha evolucionado significativamente. En esta evolución encontramos a los métodos de planificación utilizados por las economías centralmente planificadas (por ejemplo los de la ex URSS), los de planificación empleados a nivel de empresas y organismos internacionales (i.e. Banco Mundial) con escasa o nula participación de los ejecutores en las estrategias resultantes del ejercicio de planificación. Dentro de las economías capitalistas pero de signo asiático la adopción de estrategias, para apoyar el desarrollo industrial requirió de la planificación con cierto nivel de acuerdos entre los keiretsus e instituciones del Estado (el MITI en Japón) después de la 2ª Guerra Mundial, y los chaeboles y las propias del Estado en el caso de Corea del Sur, después de la guerra de Corea. Más adelante, hacia el final de los 80 y comienzos de los 90 se fue afianzando la necesidad de la participación, en reemplazo de órganos que se encargaban de la planificación, dentro de las instituciones. Se fue incorporando el concepto de la organización que aprende (Peter Senge) y del pensamiento estratégico (Henry Mintzberg), enfoques ambos que permiten responder más eficientemente a escenarios rápidamente cambiantes. La metodología del enfoque adoptado por el PEA se basa en los “… aportes de Carlos Matus, autor que nuestra propuesta toma como referente central en cuanto a las dimensiones ideológicas, conceptuales, metodológicas e instrumentales requeridas para la elaboración den un Plan Estratégico. …” Es curioso que el Director del proyecto haya decidido mencionar que el trabajo se fundamenta en los aportes de Carlos Matus, autor que sin lugar a dudas suscitará discrepancias siendo que supuestamente se está buscando lo opuesto. No hacía falta recurrir a este actor controvertido si se está en la búsqueda de visiones compartidas, etc. Los contenidos metodológicos del PEA pueden encontrarse en diversos autores más recientes y que no despertarían sospechas. ¿Para qué? El objetivo de este emprendimiento (el del PEA), surge con mayor claridad en el último párrafo del documento cuando dice “En tal sentido, el Plan Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal (PEA) está orientado al mayor desarrollo sustentable de la producción agroalimentaria y agroindustrial con el fin de generar una mayor riqueza con valor agregado en origen que beneficie con justicia social, equidad territorial, soberanía y seguridad alimentaria nutricional a todo el pueblo de la Nación Argentina”. De ser así, debería dedicarse el tiempo que fuera necesario para alcanzar acuerdos en materia de conceptos que pueden tener diversos significados y valoraciones. Ellos son los de “valor agregado en origen”, “soberanía y seguridad alimentaria nutricional”. El enfoque seguido por el Gobierno nacional, hasta este momento, para satisfacer las necesidades nutricionales de los estratos de bajos ingresos de la población ha sido altamente antiguo, ineficaz e ineficiente. Por otro lado, difícilmente algún actor social pueda discrepar con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ONU), con los cuales el PEA se identifica: erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer; reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio ambiente; y fomentar la asociación mundial para el desarrollo. ¿Por qué? Parecería ser que las fuerzas que gobiernan el país desde 2003 han encontrado que deben adoptarse políticas que sean perdurables a partir del momento en que se vence su segundo mandato, y con sus propios conceptos. Es loable que al fin se persigan impulsar políticas de largo plazo y que ellas surjan de las fuerzas vinculadas al desarrollo nacional. Por otro lado ¿porqué surge el interés por el largo plazo y la perdurabilidad al cumplirse el segundo período de las fuerzas gobernantes? ¿Porqué se interesan ahora en “Políticas que generen previsibilidad, reglas de juego estables y un proyecto nacional elaborado colectivamente, a través de la participación de los diversos actores sociales y la creación de capacidades institucionales que garanticen la continuidad de esos esfuerzos.” No descubrimos nada si decimos que ésos son cuestionamientos constantes que se hacen desde hace años a las políticas gubernamentales. ¿Quiénes participan? Es un acierto que participen del emprendimiento diferentes actores sociales pero un evento de esta naturaleza no debe ser el resultado de una votación popular sino el fruto de un análisis técnico que comprometa a los responsables de cada tema. Para satisfacer las necesidades nutricionales de la población, por ejemplo, deberían convocarse a quienes tienen competencia en esta temática no a los que tienen necesidades nutricionales insatisfechas. ¿Quién dirige técnicamente? El Director técnico de la propuesta es el Lic. Isidoro Felcman con experiencia a nivel de docente e investigador de la UBA y uno de los directores de la consultora RHO http://www.econ.uba.ar/www/institutos/admin/ciap/cv/cvpfelcman.doc. ¿Cómo se elabora? La facilitadora de la mesa en la que participé tenía la instrucción de abordar, con todos los presentes en la mesa, una veintena de personas aproximadamente, todos los temas vertidos en la gigantografía que cubría la mesa del Consejo Federal para el Desarrollo Económico y Social. Entre los temas para analizar se encontraban oferta exportable, capacidad regulatoria y asociativismo. Para el tratamiento de los tres temas se dedicaron 60 minutos. Cada uno de los presentes podía escribir en un autoadhesivo su opinión de apoyo, rechazo o diferencia parcial con los contenidos que estaban impresos al momento de iniciarse la reunión. Siguen algunas observaciones metodológicas: (a) En las experiencias referidas a la formulación del pensamiento estratégico participativo, siempre es altamente recomendable distribuir los materiales que se van a utilizar con debida anticipación, digamos un par de semanas, para opinar con conocimiento de causa. En el encuentro del 1º de septiembre nos encontramos con los materiales que trataríamos en el momento del encuentro; (b) La mayor parte de los participantes en la mesa, no conocían el tema de la “oferta exportable”, habiendo sido informados sobre lo que era pertinente escribir por al menos un par de personas que estaban en la mesa, uno de ellos del MAGyP. Uno de tales expertos preguntó didácticamente a los participantes circundantes “¿Qué es más importante, alimentarnos primero nosotros o alimentar primero a los de afuera? Sin mayores titubeos los interrogados respondieron afirmativamente a favor de la primera opción. Me pregunto si no debería circunscribirse nuestra participación a los temas que conocemos en profundidad; (c) En la elaboración de gráficos que contienen la distribución de opiniones sobre los temas que se asignaron a cada Consejo Federal, según el grado de acuerdo (no acuerdo, modificación y acuerdo) que los participantes manifiesten con los conceptos claves de la visión nacional del PEA, pesará la cantidad de opinión de los presentes en las respectivas mesas sin importar el nivel de conocimientos que se tengan sobre el tema. Parecería ser que la definición referida al grado de adherencia al concepto que viene preparado por el equipo del proyecto estará dada por una especie de votación de tipo político y no de análisis técnico sobre los tópicos que se someten a consideración. Lo que importa es el número y no la relevancia de las evaluaciones que se realicen en los grupos. La participación de quienes conocen la temática en consideración puede ser de escaso valor si el número de los que la desconocen los supera y se expresan en apoyo de quienes elaboraron la propuesta inicial; (d) A la facilitadora se la asignó un tiempo máximo de 60 minutos para todos los temas, digamos que en promedio fueron 20 minutos para cada tema; (e) Al momento de la lectura de los aportes realizados por los participantes, el relator del Consejo Federal para el Desarrollo Económico y Social no leyó los aportes, de este díscolo concurrente, al grupo, informando en cambio al plenario de asistentes los comentarios que coincidían con los impresos con anterioridad a la reunión; (f) No me queda clara la modalidad de la participación en la toma de decisiones. De los tiempos en que analicé con cierta profundidad el cómo de dicha participación recuerdo que se podía participar para ser informado, para aceptar lo que se informaba, para optar por plantear diferencias sin ulterioridad, derecho a opinar con posibilidad de influir en los resultados y participar con derecho a veto. No encontré en los lineamientos metodológicos la naturaleza de la participación que se promueve. En la reunión a la que concurrí parecería ser que la modalidad del enfoque promovido yace en la opción que destaqué en negritas; (g) De las consideraciones anteriores concluyo que no parece haber un interés firme por parte de los organizadores en que se participe en la toma de decisiones con las garantías que diversas instituciones requerirían para que dicho esfuerzo tuviera significación. Sería coherente, por el contrario, hubiesen elegido un enfoque de Planeamiento normativo como el descripto en las páginas 18-20 del PEA para no estimular ilusiones imposibles de cumplir. (h) El trabajo debería realizarse en etapas, que no deberían superarse a menos que se logren los acuerdos que permitan pasar a la etapa siguiente. ¿Cuándo? No hubo tiempo para analizar los temas que propuso el equipo del proyecto designado por el Gobierno. Para examinar los temas referidos a “Oferta exportable”, “Regulación del Estado” y “Asociatividad”, con aproximadamente 20 participantes, con muy escaso conocimiento de los temas a debatir, en una mesa en el Consejo Federal para el Desarrollo Económico y Social el 1º de septiembre se asignó 1 hora. Esto es contrario a lo que dice el PEA “… Un ámbito de participación es un espacio que establece esas reglas de juego, hace posible el encuentro de los distintos actores, el diálogo y el intercambio de ideas y conocimientos, el debate acerca de diferentes visiones del mundo, en función de cuestiones o problemas (en este caso públicos y de carácter nacional) que requieren un abordaje compartido, balanceado y a largo plazo)”. Esperemos que en el futuro puedan mejorarse las falencias observadas de modo que el PEA no se convierta en Pobre Estrategia Agrícola Argentina. Ernesto S. Liboreiro, Director Ejecutivo del INAI * Una versión resumida del mismo fue publicada en la sección Opinión del diario La Nación el día sábado 2 de octubre de 2010, titulado “La extraña metodología del PEA”. http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1310070 1 Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-16. Versión 2. Buenos Aires. 2010. Página 17. 2 Idem. Página 14, nota de pié de página 11. 3 Idem. Página 11. 4 Idem, página 7. 5 Idem. Página 34, párrafo 2.
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