En las primeras semanas de octubre, el gobierno de China habría dado el visto bueno para el ingreso de aceite de soja de origen argentino. Desde Argentina, diversos funcionarios afirmaron que China había levantado las trabas sanitarias aplicadas desde abril pasado, y que se tenía información de que se estaban volviendo a autorizar los embarques argentinos de aceite de soja. Debe recordarse que el conflicto surgió el 1 de abril del corriente año cuando China prohibió el ingreso de aceite de soja argentino, por considerar que el producto no cumplía con los estándares chinos, mas precisamente que había un exceso de solvente en el aceite (el máximo tolerado era de cien partes por millón de residuos de hexano, un químico usado en la extracción de los aceites de semillas oleaginosas). Sin embargo, en Argentina diversos sectores entendieron que la medida se trataba de una represalia por las barreras antidumping que nuestro país ha aplicado al ingreso de ciertos textiles, calzados y juguetes chinos. Hasta el cese de las importaciones, China era el primer mercado para el aceite de soja argentino, con un 46% del total de las ventas del país sudamericano. Por su parte, Oil World ha señalado que la reapertura de las importaciones argentinas se debe a una serie de medidas que China ha tomado para estabilizar los precios internos del producto. El país asiático, preocupado por dicha cuestión, ha liberado importantes cantidades de aceite de colza y de soja de los stocks públicos, a fin de abastecer el mercado domestico y bajar los precios. A su vez, ha incentivado a los importadores a comprar cantidades adicionales de oleaginosas y aceites. La misma fuente señala que las importaciones de aceite de soja desde Argentina podrían alcanzar las 180.000 Tn en lo que resta del año. Asimismo, apunta que China se volverá más dependiente del aceite argentino, debido a que Brasil reducirá sus exportaciones a razón de un mayor consumo interno para biodiésel. A pesar de la probable reapertura de las importaciones, China ha demostrado su intención de seguir fortaleciendo su propia industria aceitera. El país asiático adelantaría las compras de poroto de soja en la región, habiendo ya comprado a la fecha 5 millones de toneladas de granos de las futuras cosechas de Argentina y Brasil, de acuerdo con operadores. Este aumento en las compras se debe en gran medida a la autorización del gobierno de ese país para importar casi 4% más de poroto sin procesar en el ciclo 2010/2011, hasta completar las 54 millones de toneladas. De acuerdo a datos de Oil World, durante la campaña 2008/2009 adquirió 41,1 Mil de Tn y en la correspondiente a 2009/2010 habría adquirido 50,6 Mil de Tn. Según se ha informado, las nuevas autorizaciones para importar granos de soja estarían relacionadas con su creciente demanda de aceites vegetales y proteínas, así como con la preocupación por la propia campaña sojera china y los temores de que el efecto “La Niña” golpee con fuerza la producción de la oleaginosa en Brasil y la Argentina, diezmando así las producciones locales y los stocks mundiales. Por otro lado, el secretario de Industria y Comercio, Eduardo Bianchi, realizó un viaje a China, encabezando la delegación del gobierno, a fin de poner en funcionamiento la Comisión de Comercio Bilateral Argentina-China. En las reuniones realizadas los días 25 y 26 de octubre, los representantes argentinos resaltaron la necesidad de diversificar las exportaciones hacia China con presencia de productos con mayor valor agregado. Por tal razón, presentaron un listado formado por lácteos, carne avícola, cebada, vino, biotecnología aplicada a la producción agropecuaria, maquinaria agrícola, productos farmacéuticos, calzado de cuero, equipamiento y productos para la salud. A tal respecto, el secretario Bianchi indicó que “presentamos un listado de productos en que la Argentina es muy competitiva y China presentan un potencial importante como comprador”. Otro de los aspectos abarcados se refirió a la creación de un espacio en el cual los representantes privados de los sectores de ambas naciones puedan reunirse y establecer acuerdos bilaterales que solucionen las diferencias existentes. En dicho ámbito de negociación, los sectores privados podrán establecer mecanismos de autorrestricción de cantidades de productos que comercian o establecer a qué precios mínimos ingresan determinados tipos de mercaderías. Debe señalarse que se trata del mismo mecanismo que tiene nuestro país con Brasil. También se acordó el intercambio de información mutua, posteriormente a que alguno de dos países realice una apertura de investigación por dumping. Este punto es de gran importancia para el país asiático, uno de los principales afectados por la política argentina de defensa de la competencia. En la misma línea, se prometió avanzar en el intercambio de información a fin de armonizar los datos de comercio entre ambos países, los que actualmente presentan grandes discrepancias.
Leer en pdf »
ARGENTINA – CHINA
previous post

