El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, Julián Domínguez, recibió el pasado 12 de noviembre a su par de China, Han Changfu, en un encuentro donde pusieron en marcha la Comisión Conjunta Agrícola que apunta a implementar una agenda de mayor cooperación, comercio e inversiones. En el marco de la visita, Domínguez señaló que el país asiático es un socio estratégico para que Argentina se consolide como un gran proveedor mundial de alimentos. Según el titular de la cartera agrícola, la intención del gobierno argentino es diversificar las exportaciones del país con nuevos productos y mayor valor agregado. Por su parte, el ministro chino celebró la importancia de la primera reunión de este Comité como un gran evento para la cooperación bilateral, señalando que la asociación entre los dos países redundará en grandes contribuciones a la agricultura mundial. Changfu destacó especialmente la posibilidad de impulsar la resolución de todos los temas bilaterales en el ámbito del desarrollo estable de la cooperación agrícola. La delegación china planteó, asimismo, la necesidad de “profundizar el vínculo con empresarios argentinos y tomar conocimiento de la revolución tecnológica que se está desarrollando en el sector agropecuario argentino”. Desde Argentina se afirmó que el país está en condiciones de cooperar con China en temas que le permitan aumentar su eficiencia y alcanzar sus objetivos estratégicos de producción para garantizar sus niveles de autosuficiencia alimentaria. Según Domínguez, estas acciones de cooperación permitirán generar oportunidades de inversiones en China en sectores como biotecnología, siembra directa, genética animal, control y erradicación de plagas, y enfermedades animales y vegetales. El gobierno argentino también se encuentra interesado en atraer inversiones de ese país hacia el sector agroindustrial, más específicamente a áreas consideradas prioritarias como biocombustibles, adaptación de productos para el mercado chino y procesamiento de productos. Debe destacarse que, según datos del Ministerio de Agricultura argentino, China es el segundo socio comercial de nuestro país y es el primer mercado de destino para las exportaciones agrícolas argentinas. A su vez, Argentina es el tercer proveedor de productos agrícolas de China, después de Estados Unidos y Brasil. Particularmente, nuestro país es el primer proveedor de aceite en bruto de soja y girasol; segundo de carne aviar; tercero de poroto de soja, jugo de uva y frutillas congeladas; y cuarto de tabaco. También posee altas participaciones en las importaciones chinas de cueros de bovinos, aceites esenciales de limón, lanas peinadas, jugos de agrios cítricos, alimentos para mascotas, cortezas de agrios y maníes sin cáscara. En lo que va de 2010 las exportaciones argentinas a China crecieron un 57% respecto al año anterior, con un total exportado hasta septiembre de 5.143 millones de dólares. Entre los principales rubros exportados se destacan porotos de soja, carne de aves, cueros vacunos y aceite de maní. Respecto a las posibilidades de negocio, el Ministerio de Agricultura de Argentina resaltó que, entre los productos que se exportan actualmente, existen buenas perspectivas para soja, aceite de soja, carne aviar y alimentos para mascotas. En el caso del poroto de soja, se espera que el año concluya con exportaciones hacia China por casi 10 millones de toneladas, recuperando el nivel de 2009. A su vez, se comenta que los importadores chinos estarían adelantando compras a futuro, ante la preocupación de que en el año próximo no habría soja suficiente en el mercado internacional para satisfacer su demanda. En aceite de soja los embarques a ese destino habrían vuelto a la normalidad, y se espera que China incremente sus importaciones para hacer frente al proceso inflacionario empujado por los precios de los aceites vegetales que vive en la actualidad. Para carne aviar se señala que existe interés chino en comprar más desde Argentina tras las medidas antidumping y compensatorias que China le impuso a EE.UU. por competencia desleal, que encarecen los productos estadounidenses. Esto crea oportunidades para que Argentina pueda vender otros cortes de pollos (actualmente se exportan esencialmente garras y alitas de pollo). El mercado de alimentos para mascotas supera los 800 millones de dólares y se encuentra en expansión. Las oportunidades argentinas se incrementarían debido a que son pocos los proveedores de China en estos productos, las exportaciones argentinas a este destino vienen creciendo notoriamente y ambos países poseen un Protocolo que permite la exportación de alimentos de origen rumiante y no rumiante. En el mismo sentido, se han identificado algunos productos que actualmente no forman parte del intercambio bilateral pero poseen potencial como carne vacuna, cebada, maíz y genética animal. A finales de noviembre se firmará el Protocolo para la reapertura del mercado chino para la carne bovina de origen argentino, lo que permitirá colocar en ese país cortes de alto valor, menudencias y otros productos procesados de carne. Se firmará un Protocolo Sanitario de acceso para la cebada cervecera, que posibilitará exportar a un mercado que es uno de los principales consumidores de cerveza del mundo e importa el 40% de su consumo del cereal. China pasó a ser en este año importador neto de maíz y se está negociando con ese país un Protocolo Sanitario. Por último, China está en pleno proceso de mejorar su rodeo vacuno, por lo que el gobierno promueve la adquisición de genética bovina importada (semen y embriones). Por otro lado, en el marco de la reunión del Grupo Mundial del Vino, se alcanzó un principio de acuerdo entre ambos países para la ampliación del comercio de productos lácteos y la agilización del comercio de vinos argentinos. Finalmente, representantes del ministerio de Agricultura argentino se reunieron con funcionarios de la Corporación de la Reserva de Granos de China (SINOGRAIN), empresa estatal responsable de la producción, comercio y logística de granos aceites en ese país, con quienes destacaron la importancia de avanzar en la consolidación de un esquema comercial fluido y con mayor previsibilidad. También se recibió en Argentina a una delegación china de Weihai, a la que se le presentó una propuesta par exportar productos lácteos de alto valor agregado. Estos esfuerzos son bienvenidos toda vez que contribuyan a diversificar y agregar valor a la canasta exportadora de Argentina con el gigante asiático; y permitan, por tanto, superar uno de los principales desafíos que posee la política comercial del país, a saber: no recrear una nueva relación centro-periferia con los nuevos principales actores del comercio mundial, quedando otra vez relegados a la condición de meros exportadores de productos agrícolas sin transformación.
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ARGENTINA – CHINA
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