El pasado 31 de enero la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff visitó la Argentina -su primer destino internacional desde que asumió-, en donde estuvo reunida con su par Cristina Fernández de Kirchner. Los ejes de la visita fueron la cooperación comercial y en el área de energía nuclear y la coordinación en organismos multilaterales. En declaraciones previas, la mandataria brasileña destacó la importancia de la relación entre su país y el nuestro al afirmar que Argentina es uno de los «actores fundamentales» de la política exterior de su país. Asimismo, destacó que en el pasado Brasil «daba las espaldas a la Argentina y miraba solamente hacia Europa y los Estados Unidos», pero hoy «sin detrimento de aquellos países, tenemos que percibir que el desarrollo de nuestro país implica necesariamente el desarrollo de la región». En la reunión bilateral de la cual participaron ambos gabinetes, se firmaron 14 acuerdos. Entre ellos, sobre energía nuclear, bioenergía, viviendas, agricultura, medicamentos, tecnología y promoción de la igualdad de género. En materia comercial, uno de los más relevantes impone la creación de un consejo empresarial bilateral. En él participarán representantes del sector privado de ambos países cuya misión será aconsejar a los respectivos gobiernos medidas que permitan incrementar el intercambio. Uno de los aspectos destacados fue la intención de aumentar en US$ 10 mil millones por año las ventas de ambos países al resto del mundo. El objetivo de Argentina es ingresar con sus productos en el continente africano de la mano de Brasil, como primer paso del acuerdo de comercialización conjunta con terceros países firmado por las presidentas. El subsecretario de Comercio Internacional, Ariel Schale, indicó que de la visita derivó en la programación de «seis misiones comerciales conjuntas para el primer semestre, número que se espera incrementar a diez durante el 2011». Otro de los aspectos destacables es el compromiso de Brasil de «incrementar las compras de bienes y servicios argentinos», a fin de reducir el déficit comercial que Argentina tiene con dicho país, que para 2010 fue de 4.095 millones de dólares. A esta reunión deben sumarse las realizadas por los cancilleres de ambos países en Brasilia y Buenos Aires, como así también las realizadas entre los ministros de Economía y los de Industria (Ver Restricciones a las importaciones en este Boletín). Esto demuestra el fuerte vínculo entre los países y la importancia de profundizar las relaciones bilaterales para que ambas naciones sean un polo con un rol estratégico en la región.
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ARGENTINA – BRASIL
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