El 26 de marzo se cumplieron 20 años de la firma del Tratado de Asunción (TA), acuerdo que sentó las bases para la posterior conformación del Mercado Común del Sur (MERCOSUR). Debe resaltarse que el TA no creó un mercado común, sino que definió el objetivo de hacerlo estableciendo plazos, mecanismos e instrumentos tendientes a su conformación. Tras dos décadas, el bloque ha tenido importantes logros, pero también varias deudas pendientes. Entre los avances del bloque, diversos analistas destacan el desarrollo del comercio intrarregional, la armonización de normas y la proyección del bloque hacia el mundo, más allá de las pocas instituciones comunes. También el desarrollo de un sistema de solución de controversias, primero bajo el Protocolo de Brasilia y luego con el Protocolo de Olivos, ha sido uno de los aspectos positivos del bloque. Asimismo, en las últimas cumbres celebradas se aprobaron una serie de documentos que aspiran a convertir al bloque en una Unión Aduanera “perfecta” a más tardar el año 2019 (Ver Boletín Nº 101). Por citar un ejemplo, durante la cumbre de San Juan en 2010 se aprobaron el Código Aduanero del MERCOSUR y la eliminación del doble cobro del AEC. Entre las asignaturas pendientes del MERCOSUR se señalan, entre otras: completar la unión aduanera, puesto que el AEC aún posee numerosas excepciones; eliminar las trabas a la libre circulación de bienes y servicios, impuestas no sólo por Argentina, sino también por Brasil, quien además subsidia el crédito a la exportación dentro del bloque; coordinar las políticas macroeconómicas; y unificar las posiciones frente al mundo, en negociaciones como la Ronda de Doha de comercio multilateral o con la UE. Asimismo, se destacan áreas como educación, migraciones, movilidad y empleo, donde el bloque aun tiene mucho camino por recorrer. Uno de los aspectos que mayor incertidumbre genera es el de la ampliación del MERCOSUR, sobre todo porque el único candidato a sumarse, Venezuela, lleva cinco años en lista de espera, debido a que el Parlamento paraguayo no ha aprobado su ingreso, algo imposible hasta ahora. Más allá de la cuestión política de trasfondo, debe señalarse que Venezuela ha cumplido acabadamente con sus compromisos de reducción arancelaria para la circulación de los bienes en su territorio. En un comunicado conjunto, los cuatro países miembros destacaron que luego del establecimiento del organismo se profundizó el diálogo entre los países de la región, así como también se intensificó la cooperación entre los países. Asimismo, se señala que gracias al MERCOSUR, el comercio en la región tuvo ganancias en 2010 por unos 45 mil millones de dólares, diez veces más de lo obtenido en el año fundacional -1991, US$ 4,5 mil millones-. Por otro lado, se resaltó la importancia del Fondo de Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM), el cual hoy tiene casi mil millones de dólares invertidos con el objetivo de reducir las diferencias de desarrollo entre los socios. Finalmente, el mensaje recalcó la necesidad de continuar perfeccionando el organismo, así como también de reflexionar «sobre el sólido patrimonio acumulado a lo largo de este proceso». Desde Paraguay, el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Lara Castro, afirmó que su país seguirá apostando a un MERCOSUR sin barreras no arancelarias. Asimismo, indicó que el bloque ha dado muestras de debilitamiento en su desarrollo a causa de «factores internos y externos que desviaron los principios establecidos como la libre circulación comercial» entre los países miembros. Por su parte, el ex presidente Nicanor Duarte ha indicado que cree que el MERCOSUR ha insertado en el mundo a Paraguay, pero que “falta mejorar las regulaciones en materia de intercambio comercial en la frontera, diseñar políticas no solamente de carácter arancelario, si no también de orden monetario, cultural y de defensa estratégica». Sin embargo, el presidente de la delegación de Paraguay del Parlasur, Alfonso González Núñez (ANR), señaló que las “irracionales barreras aduaneras de parte de Argentina y Brasil, que agobian al Paraguay, impedían una celebración del aniversario del MERCOSUR colmada de satisfacciones y complacencias”. Por el lado de Brasil, la mandataria Dilma Rousseff reafirmó el interés prioritario de su país en el continuo fortalecimiento del MERCOSUR y en la profundización creciente de la integración regional sudamericana. Por su parte, el ex canciller Celso Amorim, quien fuera uno de los negociadores por parte de Brasil del TA, remarcó que el bloque está evolucionando, al destacar la creación del cargo de Alto Representante General del MERCOSUR. También señaló que se debería “tener comisarios que se ocuparan de distintos temas, como cultura, medio ambiente o desarrollo social”. También afirmó que se debe “seguir trabajando para consolidar la tarifa externa, profundizar los acuerdos de servicios, y poseer un régimen de inversiones común». En Uruguay, el senador y ex presidente Luis Alberto Lacalle consideró que el bloque «no funciona correctamente» y criticó su politización. Para éste, el “funcionamiento comercial ha tenido dificultades y esto ha servido para desviar inversiones». Sin embargo, para Lacalle «lo peor» ha sido «el desvío hacia el MERCOSUR político, una decisión que comienza por la creación del Parlamento del MERCOSUR sin sustento jurídico».
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MERCOSUR – 20 AÑOS
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