El pasado 24 de febrero, bajo el lema “pensar hoy la industria del mañana”, la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, presentó el Plan Estratégico Industrial Argentina 2020. El gobierno espera que esta iniciativa contribuya a cambiar definitivamente el perfil productivo del país, conciente de que “el fortalecimiento de la industria es condición necesaria para el desarrollo”. Esta iniciativa consiste en una convocatoria para conformar 10 foros de debate sobre políticas para los próximos 10 años, abarcando los sectores de alimentos; calzado; textiles y confecciones; madera, papel y muebles; material de construcción; bienes de capital; maquinaria agrícola; autos y autopartes; medicamentos; software y productos químicos y petroquímicos. Según datos del Ministerio de Industria, estos sectores son considerados estratégicos debido a que representan el 80% del PBI industrial del país y el 60% del empleo. Los foros se desarrollarán del 29 de marzo al 31 de agosto de este año, y participarán funcionarios de los ministerios nacionales y provinciales relacionados, empresarios, trabajadores, inversores, técnicos, académicos y demás personalidades relevantes. Las mesas de discusión centrarán su trabajo en objetivos a largo plazo y en la alianza estratégica entre actores de una misma cadena de valor para potenciar el crecimiento sectorial. Se espera que de estos debates surjan las propuestas de políticas que integrarán el Plan. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) intervendrá en las diferentes etapas del plan como asesor externo. Desde el Ministerio de Industria argentino señalaron que la prioridad será explotar la potencialidad exportadora de cada sector, en lugar de limitarse a la sustitución de importaciones. En los foros se tratarán propuestas en torno a financiamiento, mejoras de infraestructura, medidas comerciales, formación de mano de obra, alianzas estratégicas, desarrollo de polos industriales, y expansión de la investigación y desarrollo, como herramientas para mejorar el perfil exportador. La ministra de Industria, Débora Giorgi, aseguró que el gobierno continuará sosteniendo la demanda, fortaleciendo el mercado interno, defendiendo a la industria de la competencia desleal y monitoreando el flujo de importaciones para defender el trabajo argentino. “Sólo una industria fuerte, competitiva, con conocimiento e innovación tecnológica nos permitirá mantener una estabilidad macroeconómica y un horizonte de crecimiento, con una distribución del ingreso más justa y un menor desempleo”, agregó. El objetivo del Plan será encontrar mecanismos para duplicar la producción, aumentar las exportaciones y establecer una estrategia público privada para potenciar la industria nacional. Entre sus metas específicas figuran alcanzar un crecimiento anual del PBI del 5%, del PBI industrial del 7%, y del comercio total de 246 mil millones de dólares; lo que aseguraría un superávit comercial de alrededor de 26 mil millones de dólares, con una tasa de desempleo del 5% y un nivel de inversión que llegaría al 27/28% del PBI. A su vez, las autoridades ya han adelantado algunas metas sectoriales. En calzado se buscará mejorar la calidad para fortalecer su posición en el mercado interno frente a las importaciones de origen chino y aumentar las exportaciones a través de la búsqueda de nichos de alta gama, identificando nuevos mercados regionales y emergentes. En software el objetivo será incrementar la formación de recursos humanos para un sector altamente competitivo. Por su parte, en automotriz, se intentará lograr una mayor integración de partes y el desarrollo de proveedores locales para achicar costos de logística necesarios para dar un salto de calidad en producción y exportaciones. El primer encuentro se desarrolló el 29 de marzo, donde se abordó la cadena de calzado y marroquinería. Al inaugurar el mismo, Giorgi manifestó que la industria argentina del calzado, marroquinería y curtiembre podrá producir 200 millones de pares de calzado, crear 12 mil nuevos puestos de trabajo y exportar 50 millones de pares en 2020. El próximo 12 de abril se debatirá sobre automóviles y autopartes, y el 26 del mismo mes se tratará el sector de medicamentos. Esta iniciativa es bienvenida toda vez que permita la elaboración de una política pública de largo plazo en torno al sector industrial. Desde el INAI hace tiempo que se señala la necesidad de que Argentina realice una sintonía fina en su política industrial, en lugar de proteger indiscriminadamente a todos los productos y sectores. El país tiene que insertarse en los productos y servicios que permitan tener industrias que sean competitivas, que empleen mano de obra, que alcancen elevada productividad laboral y que permitan pagar salarios elevados. Pero para esto debe primero definir cuales son los productos que cumplen con estas condiciones, y luego diseñar una política industrial que los potencie. La definición de su política de desarrollo industrial le permitirá al país brindar ciertas concesiones en esta materia y lograr cerrar acuerdos comerciales internacionales de relevancia, superando la posición defensiva que ha mostrado en cuanto ejercicio negociador ha participado. Más allá de que el gobierno haya comprendido la necesidad de definir una política industrial de largo plazo luego de 8 años de mandato y cuando restan meses para culminarlo, esta oportunidad debe ser aprovechada. En este sentido, para que este ejercicio de lugar a una verdadera política de estado, los representantes políticos de la oposición deben formar parte de los debates. La sociedad argentina toda debe volcarse al desafío de construir una visión conjunta de país, en donde la priorización de ciertos sectores estratégicos debe jugar un papel central.
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PLAN ESTRATÉGICO INDUSTRIAL
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