Las negociaciones para concretar un Acuerdo de Asociación entre el MERCOSUR y la UE se presentan nuevamente cuesta arriba. Contrariamente a como estaba previsto, las partes concluyeron una reunión en Bruselas sin realizar el intercambio de ofertas de concesiones arancelarias. Las posibilidades de arribar a un acuerdo en lo que queda del año son cada vez mas lejanas. Luego de cinco días de tratativas, en lo que significó la cuarta ronda de conversaciones desde que se relanzaron oficialmente las negociaciones en mayo de 2010, representantes del MERCOSUR y la UE reconocieron que se debe trabajar intensamente en todas las áreas de la negociación para alcanzar un acuerdo comprensivo, ambicioso y equilibrado entre ambas regiones. En encuentros anteriores los negociadores habían manifestado que para mediados de marzo celebrarían el tan ansiado intercambio de ofertas, donde cada bloque expondría sus concesiones en las diferentes disciplinas que abarca la negociación. A pesar de las expresiones de compromiso, las diferencias existentes entre las posiciones negociadoras llevaron a que las partes decidieran posponer sin fecha la presentación de las respectivas ofertas. En el comunicado final publicado luego de la reunión, solamente se señala que “los representantes de los dos bloques decidieron continuar sus trabajos internos para preparar una oferta mejorada de acceso a mercados. Cuando dicho trabajo esté completo, las Partes conjuntamente decidirán sobre la fecha para un intercambio simultáneo”. La decisión de aplazar el intercambio de ofertas habría provenido de la UE. La Comisión Europea (CE) encuentra serias dificultades para avanzar en la negociación, debido a las presiones de diferentes sectores al interno de la Comunidad, que temen por las consecuencias negativas que un acuerdo de este tipo podría tener para el agro europeo. Las críticas al accionar de la CE comenzaron el mismo día en que decidió retomar las negociaciones con el MERCOSUR, cuando un grupo de países, liderados por Francia, presentó un comunicado ante el Consejo de la Unión Europea en donde manifiestan que la reapertura de la negociación es una señal negativa para la agricultura europea. En este mismo sentido, el pasado 8 de marzo el Parlamento Europeo (PE) aprobó un informe en el que exige a la Comisión Europea que deje de hacer concesiones que puedan repercutir negativamente sobre la agricultura comunitaria al negociar acuerdos comerciales internacionales. Particularmente, la Eurocámara considera inaceptable que la Comisión haya reanudado las negociaciones con el MERCOSUR sin llevar a cabo el necesario debate político con el Consejo y el propio Parlamento, y exige al ejecutivo europeo que no concluya las negociaciones con el bloque sudamericano hasta que llegue a su fin la Ronda Doha. Sumándose a estas voces, organizaciones de agricultores y ganaderos de toda Europa se han manifestado en contra de un tratado de libre comercio con el MERCOSUR. En un estudio realizado por el Copa-Cogeca, entidad que agrupa a agricultores y cooperativas agrícolas de la UE, se señala que los costos que un acuerdo con el bloque sudamericano tendría sobre la agricultura comunitaria ascenderían a 33.900 millones de euros. La mayor parte de estos costos se concentrarían en los sectores de la carne bovina y aviar, con pérdidas por 25 y 6 millones de euros, respectivamente. Entre las causas de estos efectos, los productores citan, además de la crisis que atraviesa el sector por los bajos niveles de rentabilidad, los menores costos de producción que enfrenta el MERCOSUR, por no cumplir con las exigentes normas de bienestar animal, sanidad, trazabilidad y medio ambiente, que rigen en el mercado europeo. En el informe también se pone de manifiesto que la rúbrica de un tratado de este tipo no mejoraría la seguridad alimentaria de los consumidores europeos, debido a que los hará más dependientes de las decisiones políticas y las adversidades climáticas en los países del MERCOSUR; ni resultará en una garantía para cubrirse de la volatilidad de precios, porque concentrará las fuentes de aprovisionamiento de alimentos de la UE. Es posible que, finalmente, los intercambios de ofertas tengan lugar durante la próxima reunión negociadora, que se celebrará en Asunción, entre el 2 y 6 de mayo. Desde Europa se ha señalado que con anterioridad la CE deberá realizar un estudio de impacto de las concesiones que ofrecería al MERCOSUR para ser presentado ante el Consejo y el Parlamento. En cualquier caso, las partes se han rehusado a aventurar que las negociaciones podrían llegar a un final exitoso durante este año.
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MERCOSUR – UE
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