CEPAL advierte sobre el impacto de la crisis en la región. El pasado 30 de agosto la Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas (CEPAL) dio a conocer el informe “Panorama de la inserción de América Latina y el Caribe 2010-2011”, donde advierte que la desaceleración económica de los países industrializados podría afectar el comercio de las naciones emergentes en los próximos meses. Según el documento, el valor de las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe (ALC) crecería un 27% en 2011, aumento similar al mostrado el año pasado. Esta expansión sería producto de un crecimiento del 9% en el volumen exportado y del 18% en los precios de los productos exportados por la región. Por su parte, el valor de las importaciones tendría un aumento del 23%, lo que arrojaría un superávit comercial de poco más de 80.000 millones de dólares. La CEPAL asegura que el intercambio Sur-Sur, encabezado por China y el resto de Asia emergente, es actualmente el principal motor del crecimiento del comercio mundial. En este sentido, destaca que durante la década pasada aumentó notablemente la importancia de esta región en el comercio exterior de ALC, en contraste con la caída de la participación de EE.UU. y el estancamiento de la UE. En la última década, las exportaciones de la región al Asia Pacífico crecieron a una tasa anual que triplicó a la de sus exportaciones totales (22% versus 7%). En el mismo período, sus importaciones desde Asia Pacífico también aumentaron más rápido que las importaciones totales (15% versus 9%). Además, América Latina se ha convertido en el socio comercial más dinámico para China, con un crecimiento anualizado del 31% en sus exportaciones a la región entre 2005 y 2010, comparado con el 16% al resto del mundo. Las exportaciones a Asia siguen concentradas en productos primarios y de primera transformación. En materia de saldos comerciales, América del Sur mantiene saldos equilibrados con China y el resto de Asia, un leve superávit con Europa y un pequeño déficit con Estados Unidos. El organismo destaca que el comercio internacional ha contribuido de manera importante a la recuperación de las economías, después de la crisis económica y financiera. Sin embargo, advierte que la compleja situación actual de los países desarrollados, en especial Estados Unidos y Europa, está empezando a afectar a las naciones emergentes y podría traducirse en un menor ritmo de incremento de las exportaciones a esos mercados durante 2012. El impacto específico de esa desaceleración dependerá del tipo de productos exportados y de los mercados a los que éstos se dirijan. Asimismo, esto debería reflejarse en menores precios internacionales de los productos básicos. Frente a este escenario, para mejorar su inserción internacional la región latinoamericana y caribeña tiene que adoptar políticas tendientes a diversificar su canasta exportadora, tanto en productos como destinos; y elevar el componente de valor y conocimiento incorporado a sus exportaciones. Para esto, debe reevaluar sus estrategias de alianzas globales y regionales; aprovechar las oportunidades de comercio e inversión Sur-Sur; formular una aproximación conjunta al Asia Pacífico, especialmente a China; explotar mejor el considerable potencial que ofrece el mercado regional; lograr una mayor inserción en las cadenas globales de valor; mejorar la gobernanza de los recursos naturales; y dar un salto en innovación, entre otras medidas. Por último, la CEPAL llama a los países de la región a incrementar su poder de negociación, aprovechando los activos regionales y logrando posturas comunes en la agenda global en temas tales como la Ronda de Doha, el cambio climático y la crisis financiera. Recordamos que en su “Estudio económico de América Latina y el Caribe 2010-2011”, la CEPAL señaló que la región mantendrá en 2011 la recuperación iniciada en la segunda mitad de 2009 tras la crisis económica internacional y crecerá un 4,7%. Para 2012 se espera que la región crezca un 4,1% debido a un contexto internacional menos favorable.
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