Se presentó el PEA. La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, presentó, el pasado 5 de septiembre, el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial, Participativo y Federal 2010-2016 (PEA2). La iniciativa había sido lanzada en mayo de 2010, y tuvo como objetivo generar una visión compartida del futuro del sector agroalimentario, con aportes de todos los actores que lo integran. Para alcanzar tal objetivo, se desarrolló desde los inicios un proceso que convocó a los diferentes sectores que conforman el Sector Agroalimentario y Agroindustrial argentino para la elaboración de la visión, misión, valores, objetivos y metas del Plan. Debe destacarse que muchas de las principales organizaciones del sector privado no han participado de la iniciativa. Los trabajos se desarrollaron a través del Consejo Federal Agropecuario (CFA, conformado por las áreas agropecuarias y pesqueras gubernamentales de las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), el Consejo Federal Asesor de Ciencia y Tecnología (CFACyT, formado por 53 facultades de universidades nacionales, el INTA, el SENASA, la CEPAL, la FAO, el IICA, y el PNUD, entre otros organismos), el Consejo Federal del Sistema Productivo (CFSP, formado por las cámaras empresariales de las diferentes cadenas agrícolas), el Consejo Federal para el Desarrollo Económico y Social (CFDEyS, formada por entidades de la sociedad civil con intereses vinculados), el Consejo General del PEA2 (formado por representantes de los cuatro consejos, legisladores y funcionarios), y mesas sectoriales que representaban a las principales cadenas de valor (trigo, soja, maíz, girasol, bovinos, aves, porcinos, financiamiento, ambiente, innovación tecnológica, entre otras). En el “Libro del PEA, Argentina Líder Agroalimentario”, dado a conocer durante el acto, se presentan los diferentes componentes del Plan, entre los que se destacan las denominadas “Metas 2020”. Según este documento, las metas fueron construidas con los aportes de diferentes organismos públicos y cámaras empresariales, y se basaron en el documento “Estimación de Techos Productivos Sustentables de las Cadenas Agroalimentarias y Agroindustriales”. En la Visión, se expresa que Argentina debe convertirse en un líder mundial en la producción de bienes y servicios agroalimentarios y agroindustriales, de calidad y con valor agregado, en particular en origen, asegurando al mismo tiempo la provisión alimentaria nacional y satisfaciendo la demanda internacional en cantidad y calidad, en un marco de equidad territorial, inclusión social y sustentabilidad ambiental, económica y social, promoviendo de esa forma el desarrollo de la Nación y sus regiones. Para lograr esto se han planteado cuatro fines estratégicos (Económico-Productivo, Socio-Cultural, Ambiental-Territorial e Institucional), cada uno con sus respectivos objetivos. Entre los principales pueden citarse: incrementar el volumen, la diversidad y el valor agregado de la producción; incrementar el número de empresarios y productores; incrementar la productividad; aumentar el volumen de las exportaciones; estimular el desarrollo y la adopción de nuevas tecnologías; asegurar la disponibilidad de alimentos en el mercado interno; estimular el arraigo de la población rural; diseñar y ejecutar obras de infraestructura; asegurar la sustentabilidad ambiental; entre otros. La cuantificación de estos objetivos ha llevado a la fijación de metas para 2020. Entre ellas cabe destacarse: a) incrementar el valor agregado en el procesamiento industrial, pasando de un 22,8% en 2010 a 41%; b) aumentar la superficie sembrada para granos en un 27%, llegando a las 42 millones de ha (5,7 millones de ha para maíz, 22 para soja y 7,5 para trigo); c) aumentar el stock de cabezas de ganado bovino de 49 a 54 millones; d) alcanzar las 157,5 millones de toneladas de producción para granos, lo que equivale a un incremento del 58% (45,9 millones de toneladas de maíz, 71 de soja y 22,3 de trigo); e) llegar a una producción de 3,8 millones de toneladas de carne bovina y 3 millones de toneladas de carne aviar; f) aumentar la producción de lácteos en un 76%, hasta los 18,3 mil millones de litros; g) aumentar las exportaciones totales del sector en un 153%, llegando a los 99.170 millones de dólares; y h) aumentar las exportaciones de biocombustibles hasta alcanzar los 5.320 millones de dólares. Por el momento no se cuenta con la información necesaria para realizar una correcta evaluación de estas metas. Se desconocen tanto la metodología y los supuestos que se han utilizado para construirlas, como las políticas que se implementarán para lograr los aumentos necesarios en la producción para poder cumplirlas. La pronta definición de las medidas que se adoptarán para promocionar el agregado de valor, fomentar el asociativismo, mejorar la infraestructura, aumentar la inversión, entre otras cuestiones, así como del papel que jugarán las actuales restricciones a las exportaciones; es clave para que las ambiciosas metas 2020 dejen de percibirse sólo como una adecuada expresión de deseo.
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PLAN ESTRATÉGICO AGROALIMENTARIO Y AGROINDUSTRIAL
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