Se presentó nueva soja
El gobierno argentino decidió autorizar a Monsanto a comercializar una segunda generación de su soja transgénica, bautizada como Intacta RR2 Pro. Dicho producto reúne tres beneficios: el gen BT, que ofrece protección contra insectos lepidópteros; mayor tolerancia a la aplicación de glifosato; y mayor productividad. Según han señalado desde la empresa, se estimaron rendimientos hasta 11% superiores a los de su antecesora.
Para introducir esta nueva soja al mercado local, Monsanto firmó acuerdos con productores a modo de “cartas de intención”, por las que expresan que les interesa obtener la tecnología y pagar por ella. La empresa también avanzó en acuerdos dentro del seno de la cadena comercial, incluyendo a los exportadores, para favorecer los controles. Desde Monsanto también señalaron los eventos transgénicos que están siendo estudiados y podrían lanzarse en la Argentina, siempre y cuando se asegure la “previsibilidad”: los más cercanos parecen ser un maíz con tolerancia a la sequía y una soja que resistirá al herbicida Dicamba, además de al tradicional glifosato.
Por otro lado, el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, se comprometió a enviar un proyecto de Ley de Semillas que renueve antes de fin de año la legislación actual, que data de 1973. La clave de la nueva norma, cuyo borrador está siendo discutido en talleres con empresas y productores, será el alcance del llamado “uso propio”, contemplado en la ley actual, que implica que el pago de regalía es voluntario cuando el productor resiembra la semilla que obtuvo. Por su parte, las semilleras quieren introducir en la nueva ley el concepto de “uso propio oneroso”, salvo en el caso de la agricultura familiar, que contempla explotaciones con hasta dos empleados.
Leer en pdf »

