Bolivia al Mercosur. El canciller de Bolivia, David Choquehuanca, confirmó a fines de noviembre que el presidente Evo Morales recibió la invitación formal del Mercosur para convertirse en un nuevo miembro pleno del grupo regional. El propio presidente fue quien expresó la decisión del Gobierno de aceptar de inmediato la invitación, a la vez que criticó al sistema de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Destacó que la decisión se daba por las ventajas comparativas y de cohesión del Mercosur frente a las de la CAN, de la cual Bolivia es parte. Resaltó, a su vez, que los miembros del Mercosur no firmaron ningún Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU., a diferencia de Perú y Colombia. Se espera que los acuerdos se firmen durante la cumbre del bloque en Brasilia, a realizarse los días 6 y 7 de diciembre. Previo a la reunión de mandatarios, los técnicos de Bolivia se encontrarán con los del Mercosur, a fin de tratar de cuestiones relativas a la incorporación del país andino. Allí se espera que Bolivia presente una serie de condiciones, solicitudes y «sensibilidades» para tener una especie de «trato especial» en el bloque, fin de que todos los beneficios comerciales que obtuvo previamente sean respetados cuando se sume como miembro pleno. Debe recordarse que Bolivia posee la condición de país asociado del Mercosur, estatus que mantiene desde que se firmó, en diciembre de 1996, el Acuerdo de Alcance Parcial de Complementación Económica Nº 36. Desde Paraguay, actualmente suspendido (Ver Boletín Nº 117 del INAI), se sostuvo que cualquier decisión que el Mercosur tome sin su consentimiento no es válida; ya que, jurídicamente hablando, la incorporación de otros países al bloque regional sin el visto bueno de Paraguay no es lícita. También en el interno de Bolivia se levantaron voces en contra de la propuesta. El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), entidad privada de asesoramiento a los empresarios del país, indicó que el efecto «más traumático» será el incremento de los aranceles de importaciones para adecuarlos a los del Mercosur. El gerente del IBCE, Gary Rodríguez, señaló que anular la flexibilidad arancelaria boliviana para proteger el mercado hará que Bolivia sea dependiente de la producción del Mercosur y su tecnología. Por su parte, los productores agrícolas del oriente aseguraron que el probable ingreso de Bolivia al Mercosur haría perder las preferencias en la Comunidad Andina de Naciones (CAN), mercado regional al que este año estiman vender oleaginosas por un valor de 950 millones de dólares. De acuerdo a lo declarado por el viceministro de Comercio Exterior e Integración boliviano, Pablo Guzmán, la intención de su país es ingresar como socio pleno del Mercosur y permanecer a la vez en la Comunidad Andina (CAN) para ser una «bisagra» entre ambos bloques. Agregó que la invitación que hizo el Mercosur a Bolivia es para que se sume como Estado Parte y no para que se retire de la CAN. A menos que se busque una especie de excepción o tratamiento especial, difícilmente pueda concretarse la opción de pertenecer a ambas uniones aduaneras. Esto se debe a que cada una de ellas posee un arancel externo común (AEC) diferente. Desde el IBCE se señaló que en 2011, Bolivia exportó al Mercosur 4.060 millones de dólares, de los cuales el 98% fueron materias primas; por el contrario, el valor de las exportaciones a la CAN fue de 775 millones de dólares, de los cuales el 96% fueron productos manufacturados. Además, en 2011, el 96% de lo vendido por Bolivia a Brasil y el 93% de lo enviado al mercado argentino fue gas natural. Si no fuera por el mercado energético, Bolivia registraría un déficit comercial de 2 mil millones de dólares anuales con el bloque.
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