¿De diez? A través de una nota emitida por la Secretaría Energía, se les comunicó a las petroleras que a partir del 1 de abril se elevará en forma progresiva y a razón de 1 punto porcentual por mes, el porcentaje actual de 7% de la mezcla de biodiesel con gasoil, hasta alcanzar a partir del 1 de junio próximo el 10% mínimo en volumen de porcentaje de participación. El objetivo de la medida es, por un lado, reducir la necesidad de importación de combustibles y, por el otro, aumentar la demanda tanto para la industria de biocombustibles como la aceitera. A partir de esta medida se aumentará de las actuales 65.000 a 90.000 las toneladas mensuales de biocombustibles necesarias para el abastecimiento requerido del mercado interno. Ahora bien, esta medida se dio en paralelo con la notificación a los exportadores por parte de la Aduana argentina que las retenciones móviles para el biodiesel pasaron del 19,11 a 20,74%. Según un comunicado emitido por la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO) el esquema de retenciones móviles fue planteado como un instrumento para mantener la competitividad del sector de los biocombustibles e ir adecuándolo a los vaivenes de precios internacionales del producto. Sin embargo, en el contexto actual de retracción de las exportaciones, esta resolución no hace más que agravar la situación. Hay que tener en cuenta que las exportaciones de biodiesel cayeron un 65% durante el primer trimestre de 2013, en comparación con 2012. Este declive se ve reflejado en un informe de la consultora especializada Oil World, según el cual Argentina exportará más aceite de soja en los próximos meses como consecuencia de una escasa demanda internacional de su biodiésel, el cual es elaborado en base a dicho aceite. Estima que las exportaciones de biodiésel se verían recortadas a la mitad, a aproximadamente 320.000 toneladas, entre enero y abril del 2013. También señaló que las exportaciones de poroto soja del ciclo 2012/13 de Argentina y Brasil en las últimas semanas han sido decepcionantes. Esto se debe, en parte, a que los puertos brasileños están enfrentando grandes dificultades para manejar enormes embarques ordenados por consumidores globales de soja que necesitan suministros tras una pobre cosecha estadounidense en 2012. En tanto, en Argentina los productores están realizando ventas del grano de la nueva campaña con lentitud. Esto ha generado un incremento de la demanda mundial de los derivados de la oleaginosa: aceite y harina. De esta forma, las exportaciones de aceite de soja de Argentina están registrando un importante crecimiento este mes, con un importante volumen de al menos 500.000 toneladas previstas para enviar al exterior, en comparación con las 210.000 toneladas estimadas en marzo. Por otro lado, en el marco de la investigación sobre supuestos subsidios (Ver Boletín Nº 122), la UE ha decidido intensificar el control sobre las importaciones de biodiésel procedentes de Argentina e Indonesia -que representan el 90% de sus importaciones- a partir del 12 de abril. Esto debe sumarse al control que ya está llevando sobre el biodiésel proveniente de empresas de ambos países en el marco de una causa separada por presuntas prácticas de dumping. Este registro de importaciones permite la aplicación retroactiva de derechos aduaneros compensatorios por un máximo de 90 días antes de imponer derechos provisionales, si es que se comprueba que hay lugar a ellos. La CE justificó la medida al señalar que la actual situación «podría minar el efecto de cualquier derecho (arancelario) que les fuera impuesto» y al considerar que la asociación denunciante «ha proporcionado pruebas suficientes» de un «perjuicio importante y difícil de reparar» para la industria europea. De acuerdo a los plazos procesales de la UE, en esta investigación antisubsidios la fecha límite para tomar una decisión sobre si es necesario imponer medidas provisionales es el próximo 10 de agosto. En el caso de Argentina, la investigación busca constatar si los diferenciales arancelarios entre el aceite de soja y el biodiesel implican un subsidio. Similar es la cuestión respecto de Indonesia. Ambos países han declarado que sus medidas son compatibles con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Para CARBIO se trata de medidas injustificadas, ya que considera que «que no existe ningún tipo de subsidio a las exportaciones desde Argentina». Agregó que las exportaciones de biodiesel argentino son eficientes y altamente competitivas por las condiciones de producción y procesamiento del complejo industrial sojero nacional. Por esta razón Argentina es el tercer exportador mundial de soja, el primer exportador mundial de harina y aceite crudo de soja y fue el principal abastecedor de biodiesel en el mercado europeo hasta la apertura de estas investigaciones que únicamente han generado daños materiales a la industria argentina sin justificación alguna.
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ARGENTINA – BIODIESEL
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