¿Negociación a dos velocidades? Ante el inminente intercambio de ofertas arancelarias con la Unión Europea (UE), pactado para el último trimestre del año, recrudece al interno del Mercosur el debate sobre los pasos a seguir en la negociación. En Brasil y Uruguay se plantea la idea de avanzar a “dos velocidades”. Tanto el Gobierno como el sector privado brasileño parecen decididos a concretar un Acuerdo de Asociación con la UE durante el próximo año. Distintas cámaras empresarias han señalado la necesidad de firmar pactos comerciales con los principales socios del país. Les preocupa la pérdida de mercados que podrían acarrear las nuevas negociaciones que se están desarrollando entre las economías más importantes del globo, frente a la parálisis en el relacionamiento externo del Mercosur, atribuida al sesgo proteccionista de la política comercial argentina. Según el director de la Confederación Nacional de la Industria (CNI), Carlos Eduardo Abijaodi, Brasil está perdiendo mercados en el exterior y se está aislando de los intercambios mundiales, por la oscilación del comercio dentro del Mercosur y la poca disposición de Argentina para negociar tratados de libre comercio con otros países y bloques fuera del Cono Sur. El acuerdo con la UE se ha vuelto una necesidad urgente para Brasil dado que, al igual que Argentina, fue reclasificado como país de ingreso mediano alto y por ello el próximo año perderá los beneficios arancelarios que Europa otorga a través de su Sistema Generalizado de Preferencias (SGP). Además, fuentes gubernamentales destacaron que los tratados que la UE está negociando con Corea del Sur e India pueden perjudicar a las exportaciones brasileñas a ese mercado. Aunque tanto brasileños como europeos se han preocupado siempre por declarar el interés de preservar las negociaciones bloque a bloque, se han deslizado en el último tiempo algunas propuestas tendientes a flexibilizar la norma que obliga al Mercosur a negociar en conjunto (decisión 32/00) y dinamizar, de esta manera, su agenda negociadora. La primera de ellas consistiría en negociar sólo un Acuerdo Marco, y luego avanzar bilateralmente a distintas velocidades en la desgravación arancelaria. Esto permitiría a Brasil, Uruguay y Paraguay liberalizar en el corto plazo su comercio con la UE, y a la Argentina y Venezuela conseguir más tiempo para proteger a su sector industrial. Experiencias similares se han materializado en las negociaciones del Mercosur con México y los países de la CAN. Esta propuesta habría sido esbozada recientemente por el ahora ex canciller brasileño, Antonio Patriota, en una entrevista otorgada al Financial Times. No obstante, desde la Cancillería brasileña se sostuvo que los comentarios del Ministro fueron malinterpretados, y se resaltó que el acuerdo debe ser negociado en conjunto por los cinco países Miembros del Mercosur. Señalaron que los dichos de Patriota se referían al ritmo interno que cada país puede tener para preparar su oferta nacional, que luego debe consolidarse con las ofertas de los demás socios para ser presentada a la UE. La segunda propuesta sería modificar el acervo normativo del Mercosur, para permitir que cada uno de sus Miembros pueda negociar acuerdos comerciales por separado. Esto podría implicar un paso atrás en la integración, sepultando definitivamente la Unión Aduanera y convirtiendo al bloque en un mero Tratado de Libre Comercio. A favor de esta vía se pronunciaron el presidente uruguayo, José Mujica, y el canciller paraguayo, Eladio Loizaga. Otra posible salida al laberinto actual sería alcanzar un tratado menos ambicioso, que contenga preferencias y disciplinas limitadas. Por el lado de la UE, destacaron que se encuentran negociando con el Mercosur como bloque, y que no han recibido ninguna propuesta para modificar el esquema vigente en las negociaciones. En lo que fue interpretado como un guiño a favor de avanzar en conversaciones bilaterales con Brasil, agregaron que le corresponde al Mercosur decidir el formato con el que quiere encarar estas negociaciones. En los acuerdos alcanzados con la CAN, la UE terminó negociando tratados diferentes con Colombia y Ecuador. Actualmente, las partes se encuentran debatiendo sus listas nacionales de ofertas arancelarias. Uruguay ya tendría su propuesta. Brasil espera aprobar la suya en las próximas semanas en una reunión del Consejo de Ministros de la Cámara de Comercio Exterior (CAMEX). Esta ofrecería una reducción de aranceles al 75% de las importaciones desde la UE, y designaría como sensibles a productos de los sectores de maquinaria y equipo, electrónica, químicos y automotriz. Por su parte, Argentina entregaría su oferta en septiembre. Luego el Mercosur se reuniría para armonizar una propuesta común, probablemente después de las elecciones legislativas en nuestro país a finales de octubre. El intercambio con la UE se daría durante el mes de noviembre. Las autoridades sudamericanas indicaron que, dada su reciente adhesión, Venezuela no presentará su lista antes de fin de año y necesitará de un plazo adicional
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MERCOSUR – UE
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