Aumentar los cortes. La industria de los biocombustibles argentina, representada por el biodiésel a base de soja y el etanol fabricado a partir de caña de azúcar y de maíz, viene reclamando mayores cortes con los combustibles fósiles en el mercado doméstico. El primero como alivio frente a la crisis desencadenada por las medidas europeas, mientras que el segundo por el fuerte crecimiento desarrollado en el último tiempo, sobre todo en base a maíz. Por el lado del biodiésel, y ante el escenario planteado de pérdida del mercado europeo (Ver en este Boletín “Se confirman las medidas sobre el biodiésel”), se ha reforzado su reclamo de aumento del corte interno. Como paliativo, la industria sostiene que se requieren básicamente dos medidas: incrementar el consumo de biodiésel en el mercado local, elevando el corte obligatorio de gasoil, y equiparar el tratamiento impositivo del biodiésel con el del gasoil importado (actualmente exento del 41% que gravan los combustibles fósiles en el mercado interno). Según especialistas, la demanda local de biodiésel, que actualmente ronda el 7 u 8%, podría ser incrementada por la pronta implementación de un corte generalizado al 10%. Esto se podría complementar con la ejecución de programas de utilización diferenciada, en función de los distintos segmentos del mercado, como por ejemplo un corte del 20% para el combustible utilizado para la generación eléctrica, el transporte público de pasajeros, la maquinaria agrícola y hasta el transporte automotor de cargas, entre otros usos posibles. Luis Zubizarreta, presidente de CARBIO, señaló que se podría duplicar el consumo actual, que llega a 700.000 toneladas de biodiésel. Sobre la segunda propuesta, en la actualidad y por Ley de Presupuesto Nacional, el gasoil comprado en el exterior está exento del 41% de impuestos que gravan a los combustibles fósiles en el mercado interno, pero el biodiésel tributa en surtidor tanto el Impuesto a los Combustibles Líquidos y el Gas (ex ITC), como el Impuesto a la Transferencia de Gasoil (igual tratamiento que los combustibles fósiles). Lo anterior pone en posición desventajosa al biodiésel, por lo que sería deseable para la industria que se igualen las condiciones para ambos combustibles. Sobre el etanol, fabricantes de este producto, terminales automotrices y el Gobierno de la provincia de Córdoba alcanzaron un preacuerdo para pedirle a la Nación que autorice elevar al 10% la utilización de bioetanol en las mezclas de las naftas. El preacuerdo fue confirmado por el ministro de Industria, Comercio y Minería, Jorge Lawson, y por el presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), Cristiano Rattazzi, quienes junto con otros referentes de la industria abordaron el tema la semana pasada en Mar del Plata. Tanto Lawson como Rattazzi coincidieron en que no existen inconvenientes en el proceso de fabricación de automóviles para elevar “ya mismo” del 7 al 10% la participación de bioetanol en las naftas súper y premium. Desde Adefa afirmaron que, en vista de los casos internacionales y nacionales analizados, “no hay inconvenientes de llevar el corte a 10% en sintonía con los estándares internacionales, es decir, con un nivel de oxigeno de 3,7%”. Los potenciales aumentos en los cortes de ambos biocombustibles podrían beneficiar la balanza comercial, ya que se reducirían las importaciones de gasoil y nafta.
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ARGENTINA – BIOCOMBUSTIBLES
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