Luego de que el canciller brasileño, Luiz Alberto Figueiredo, anunciara que ha pedido de las autoridades comunitarias se postergaba el esperado intercambio de listas para un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE (Ver Boletín Nº 133), las partes no han dado a conocer hasta el momento una nueva fecha para poner sus ofertas sobre la mesa de negociación. A pesar de que continúan las diferencias, incluso al interno de ambos bloques, se espera concretar la Asociación Birregional en el primer semestre de este año. El aplazamiento coincide con la postergación en tres ocasiones de la fecha de la Cumbre de Presidentes del Mercosur. Ante versiones que indicaban que el ejercicio se había suspendido por desacuerdos entre Argentina y Brasil, desde el Palacio San Martín se emitió un comunicado en donde “se desmienten categóricamente” los hechos, y se resalta que la postergación de la reunión programada para el mes de diciembre tuvo lugar a partir de una solicitud del comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht. Así, se subraya que Argentina “ha cumplido con todos los compromisos asumidos y cuenta con una oferta ambiciosa en materia de bienes, servicios, inversiones y compras gubernamentales”. Al respecto, el canciller uruguayo, Luis Almagro, si bien señaló que el Mercosur está «bastante más adelantado» que la UE en la elaboración de su oferta para un acuerdo comercial, dejó entrever que aún no está resuelto si el bloque sudamericano presentará una posición única. Aunque se está trabajando para consensuar una lista común, Almagro destacó que la propuesta argentina es mucho menos ambiciosa y disminuye bastante el nivel de cobertura de la oferta Mercosur. Por este motivo, el Ministro no descartó que la negociación sea del tipo 3+1, haciendo referencia a la posibilidad de que Argentina no acompañe al resto de los socios en las conversaciones.»En principio el empuje ha estado dado para que vayamos todos juntos y como la UE ha demorado también en elaborar su oferta nos ha dado tiempo para seguir trabajando en ese sentido», agregó. No obstante, el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, indicó que su país no piensa excluir a Argentina de la negociación. Durante su participación en el Foro de Davos, Mantega expresó que el Mercosur ya está preparado para las negociaciones comerciales con la UE, y eso incluye a nuestro país, cuyo gobierno habría mostrado una reacción positiva a un eventual acuerdo luego de sendas reuniones en Buenos Aires y Río de Janeiro. En Brasil continúan presionando para el cierre de un acuerdo con los europeos que fortalezca la posición de sus exportaciones en el mercado comunitario, frente a las amenazas que presentan la pérdida del Sistema Generalizado de Preferencias (Ver en este Boletín) y los posibles tratados de libre comercio de la UE con EE.UU y Canadá. Estos últimos podrían afectar seriamente las ventas, tanto brasileñas como argentinas, de carne bovina. Por su parte, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina, Carlos Bianco, manifestó que la demora de la UE en presentar su propuesta obedece a la fuerte presión que están ejerciendo países como Polonia, Irlanda y Francia, que no quieren otorgar concesiones en su protegido sector agrícola. Bianco destacó que ese es, justamente, el sector que permitiría a los países del Mercosur generar las divisas necesarias para sostener el crecimiento. Desde la Comisión Europea declararon que la suspensión respondió a una decisión pragmática, y no debe interpretarse como una señal de vacilación a la firma del tratado. Por otro lado, acorde con la dura postura que el Gobierno argentino ha adoptado en esta negociación, el funcionario resaltó nuevamente la necesidad de un trato especial y diferenciado a favor del Mercosur para que el acuerdo llegue a buen puerto. Al advertir que Argentina tiene mucho que perder, dado que su proceso de industrialización no está del todo consolidado, Bianco subrayó que la UE tiene que aceptar que nuestros países tengan una menor reducción arancelaria, plazos de desgravación mucho más extensos, y compromisos más flexibles en materia de acceso a mercado de servicios, inversiones y compras públicas. También reiteró la profunda preocupación argentina ante el “escalamiento del proteccionismo europeo”, destacando los derechos antidumping que se le impusieron al biodiésel argentino (Ver en este Boletín). Finalmente, debe notarse que representantes de la UE y Ecuador celebraron la primera reunión para lograr un acuerdo comercial bilateral, que se integre al Acuerdo Comercial Multipartes que Europa ya firmó con Colombia y Perú
Leer en pdf »
Sigue la incertidumbre.
previous post

