Luego de una reunión celebrada en el marco del Foro de Davos, los Ministros de una docena de países anunciaron el relanzamiento de negociaciones para la reducción de los aranceles aplicados a los denominados “bienes ambientales”. En un comunicado conjunto, los representantes de Australia, Canadá, China, Costa Rica, la Unión Europea, Hong Kong, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Noruega, Singapur, Suiza, Taiwán y Estados Unidos acordaron el inicio de conversaciones en el marco de la OMC, para alcanzar el libre comercio en una serie de productos considerados necesarios para proteger el medio ambiente y enfrentar el cambio climático. La iniciativa será construida sobre la base del acuerdo alcanzado en 2012 por los países del APEC, a través del cual se reducirán a menos del 5% para 2015 los impuestos aplicados a la importación de una lista de 54 bienes, entre los que se destacan algunos como turbinas eólicas y paneles solares. No obstante, los países expresaron su compromiso por explorar un amplio rango de nuevos productos que puedan incluirse en el tratado, de acuerdo a su contribución al crecimiento verde y el desarrollo sostenible. También señalaron que luego de las tarifas, el siguiente paso será la eliminación de las barreras no arancelarias presentes en los intercambios. Si bien importante en términos políticos, el pacto logrado por la APEC, de carácter no vinculante, no reportaría importantes beneficios económicos, dado que gran parte de las tarifas ya se encuentran en niveles relativamente bajos. Debe recordarse que estas negociaciones se encuentran dentro del mandato de la Ronda Doha, que llama a la “reducción o, según proceda, la eliminación de los obstáculos arancelarios y no arancelarios a los bienes y servicios ambientales”. Debido a la falta de una definición universalmente aceptada sobre que se considera como bien ambiental, el debate ha girado en torno al alcance de la lista de productos que podrían ser objeto de la liberalización. Podrían incluirse dentro de este grupo los biocombustibles, lo que significaría una oportunidad para que Argentina logre reducir las barreras que se han erigido en el último tiempo a sus exportaciones de biodiésel. Lo que se pretende en esta ocasión es arribar a un acuerdo plurilateral, que alcance la suficiente “masa crítica” (90% del comercio mundial) para ser extendido a través del principio de Nación más Favorecida al resto de los Miembros de la OMC, incluso a aquellos no lo hayan firmado, a los que no se les exigirá la realización de concesiones. Según cálculos de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU., los países reunidos en Davos dan cuenta del 86% de los más de 955 mil millones de dólares intercambiados en bienes ambientales. Acorde a estas cifras, países como China y Corea del Sur aplican en estos productos aranceles de hasta 35%, que añaden costos innecesarios a las “tecnologías verdes”. Un trabajo del CEI de principios de 2013 resalta diversas cuestiones, que desde la óptica de países en desarrollo como Argentina no deben ser desatendidas. Entre ellas, destaca el hecho de que, hasta ahora, todas las listas de bienes ambientales elaboradas en los diferentes ámbitos contemplan principalmente a bienes industriales. Y ya que sus aranceles promedio en los países en desarrollo son mayores que en los desarrollados, cualquier reducción arancelaria afectaría más a los primeros. Incluso, sería una forma de obtener reducciones arancelarias para estos bienes, las cuales son más difíciles de lograr en la negociación de la Ronda Doha. La otra cara de esta cuestión es que la exclusión de productos agropecuarios favorece a quienes tienen aranceles altos, generalmente los países desarrollados. Los Ministros indicaron que, aprovechando el momento creado por el acuerdo alcanzado recientemente en Bali, están convencidos de que este esfuerzo constituirá un nuevo impulso para el sistema multilateral de comercio, al tiempo que hará una contribución significativa a la agenda internacional de protección del medio ambiente. Precisamente, la agenda Post-Bali fue parte central de los debates en Davos. Los Ministros expresaron la necesidad de elaborar un programa de trabajo realista y pragmático, que permita arribar a un acuerdo en los asuntos más controvertidos de la Ronda Doha, que incluyen las negociaciones sobre aranceles y subsidios en bienes agrícolas. La posibilidad de alcanzar estos resultados a través de la consecución de acuerdos plurilaterales como el aquí analizado despierta controversia. Mientras algunos Miembros sostienen que acercarían a la liberalización multilateral, otros sostienen que retardarían aún más un acuerdo entre todos los países, al tiempo que debilitarían la posición de los menos desarrollados.
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Un acuerdo para bienes ambientales.
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