Tras la reciente publicación en el Boletín Oficial de la resolución conjunta entre los ministerios de Agricultura, Ganadería y Pesca, y de Economía y Finanzas Públicas, será enviado a la Comisión Europea el protocolo para aplicar a la Cuota 481 de carne de alta calidad engordada a corral (feedlot). Este trámite, que contempla los ajustes requeridos por la Comisión, es la antesala para la aprobación definitiva del país como proveedor de esta carne, que se espera se concrete en aproximadamente un mes.
Esta cuota, a diferencia de la Hilton que tributa un 20%, no posee arancel, por lo que permite ingresar a la Unión Europea con carne de un alto precio. Otra diferencia entre ambas radica en el método de asignación. Mientras la Hilton es asignada en porciones a cada una de las naciones participantes, en la denominada Cuota 481 se trata de una cuota general por la que compiten los países habilitados. El volumen de la misma es de 48.200 toneladas distribuidas en 4 trimestres de 12.050 toneladas cada uno, de junio a julio, siguiendo el calendario agrícola. Finalmente, también a diferencia de la Hilton, esta Cuota no tiene limitaciones de cortes.
Debe destacarse el hecho de que desde su creación la Cuota viene siendo subutilizada. En el último período, el saldo sin cubrir fue de unas 6.000 toneladas. El resto fue aportado en un 50% por Estados Unidos, y luego Uruguay, Australia y en menor medida Canadá y Nueva Zelanda. La administración de la Cuota se realiza mediante el procedimiento de «primero llegado primero servido», que autoriza los ingresos al mercado a medida que llega la mercadería al puerto comunitario.
El subsecretario de Ganadería, Jorge Dillon, ha señalado que durante el año 2015, y por trimestre, se podría tener un acceso de entre 1.000 y 2.000 toneladas. Destacó que para crecer habrá que ser muy precisos en la colocación y entrar en primer lugar, antes de que se agote el cupo de cada trimestre, de modo de evitar costos por demoras en el ingreso.
Existen varios requisitos exigidos por la Unión Europea para la importación de esta carne, pero Dillon es optimista, al considerar que los feedlots argentinos están en condiciones de producir este tipo de carne sin problema. Indicó que implica mayores costos, ya que son animales más grandes, con un tipo de alimentación más estricta que lo habitual. Actualmente no se producen por no tener demanda en el mercado argentino. Sin embargo, se trata de un negocio importante para los establecimientos habilitados para la exportación a la Unión Europea que decidan participar de la Cuota 481.
Recordamos que esta cuota fue establecida por la UE como una alternativa para evitar represalias por parte de EE.UU., en una controversia que surgió en la década del 80. En esa época, las autoridades europeas prohibieron la importación de las carnes cuyos animales hubieran sido alimentados o tratados con ciertas hormonas que fomentan el crecimiento. Un caso iniciado en el GATT y que luego pasó a la OMC, para ser finalmente resuelto en 2009. El acuerdo alcanzado implicó que la UE mantendría su moratoria frente a las importaciones de carne con hormonas procedentes de los EE.UU., a cambio de que la carne estadounidense libre de hormonas reciba un acceso mejorado en el mercado europeo. A partir de 2010, y en escalones crecientes, la UE estableció una cuota anual de 45.000 toneladas de esas carnes sin tratamientos de las referidas hormonas de crecimiento. Dicha cuota fue abierta a todos los proveedores que pudieran cumplir con los requisitos dispuestos, cuestión que Argentina ha logrado desde este año.

