Ante el estancamiento en el proceso de implementación de las decisiones adoptadas por los Ministros en Bali, múltiples alternativas son exploradas por los países miembros de la OMC, aunque no se vislumbra aún ninguna salida clara. El 15 de septiembre, el Director General Roberto Azevêdo había declarado: “estamos en una situación muy precaria… y no estoy seguro de todos comprendan plenamente la amplitud del riesgo que estamos corriendo.”
Esta situación comenzó a tomar forma en julio cuando India optó por bloquear la adopción de un Protocolo de Enmienda para incorporar al Acuerdo de Facilitación de Comercio al acervo legal de la OMC debido a que, según ese país, no se habría arribado a una solución permanente al tema del mantenimiento de inventarios públicos de alimentos. Al respecto, Azevêdo había mencionado que no es posible establecer un paralelismo entre ambos temas: “Una negociación se concluyó en el marco del paquete de Bali, la otra se puso en marcha en el marco del paquete de Bali.” Agregó: “todas las decisiones de Bali tienen sus propios calendarios específicos, que avanzan a ritmos distintos.”
Entre las ideas que se mencionaron para destrabar el Acuerdo existen posibilidades de implementación plurilateral, esto es, por parte de algunos países miembros, tanto por dentro como por fuera del marco de la OMC. Estas sin embargo serían soluciones de último recurso, y ninguna de ellas contaría aún con suficiente apoyo.
En una declaración del Embajador de la UE Angelos Pangratis, Jefe de la Misión Permanente ante la OMC, se destacó que el bloque “lamenta la decisión de miembros individuales de no implementar las decisiones consensuadas por todos los ministros en Bali”. Agregó que lo que ven como preocupante es “ver a miembros que están en el corazón de la crisis actual tratando de desviar la atención de la esencia de la situación de estancamiento y convencer a otros para olvidar el compromiso alcanzado en Bali, para desestimar el acuerdo alcanzado y para intentar volver al business as usual mientras que, de hecho, nada puede avanzar.” Desde la visión Europea la solución a la crisis es implementar los compromisos a los que se arribaron en Bali: “El Protocolo de Facilitación de Comercio debe ser adoptado mientras continúan las negociaciones sobre el programa de trabajo post-Bali y sobre una solución permanente al tema del mantenimiento de inventarios públicos.”. Agregó que “Cada miembro de la OMC tiene que continuar defendiendo sus intereses comerciales, pero existe una fina línea entre las estrategias negociadoras que llevan al éxito y al desastre”. A partir de ello opinó que la situación se encuentra peligrosamente cerca de lo segundo.

