El 18 de noviembre la Unión Europea firmó con Chile un acuerdo para la constitución de una zona de libre comercio entre ambos países. El acuerdo llevó un año y medio para su conclusión y aún debe ser ratificado por ambas partes. Contempla aspectos políticos, de cooperación y comerciales. En la primera prevé el afianzamiento del diálogo político y la posible coordinación en los foros internacionales. La segunda se refiere a la cooperación en diferentes áreas con el objetivo de promover un modelo económico, social y medioambiental sostenible. La materia comercial comprende el comercio de bienes, el de servicios, inversiones, propiedad intelectual, contratación pública, competencia y un sistema de solución de controversias. Además, comprende un acuerdo sobre medidas sanitarias y fitosanitarias. Respecto de los productos agrícolas comprendidos en el capítulo comercial, prevé listas de compromisos en materia arancelaria. La UE exceptuó a los cereales (con destino consumo humano u animal) y la harina de trigo de los compromisos de desgravación. Las oleaginosas se mantendrán sin arancel, mientras que los aceites vegetales comestibles se desgravarán en un plazos de 4 (y en un período de 7 años los aceites comestibles en envase menor o igual a 1kg). El aceite de oliva no se desgravará. Otros productos exceptuados o sujetos a cuotas por la UE son las carnes, lácteos, azúcar y algunos pescados y quesos Chile, exceptuando el trigo, desgravó inmediatamente algunos cereales (cebada, sorgo), y otros a plazos de 5 años (maíz) y diez años (arroz, centeno, avena). La harina de trigo quedó exceptuada. Los aceites no se desgravarán con algunas excepciones (ej. girasol) El aceite de oliva que estará sujeto a cuotas arancelarias. Para la harina de soja la desgravación será en 5 años. Cabe destacar que el sistema de bandas de precios que se aplica sobre dichos productos seguirá funcionando y en el caso de existir desgravación únicamente se desgrava la parte de arancel fijo que se le aplica a las importaciones dejando intacto el arancel variable de la banda de precios. Incluye normas sobre competencias, propiedad intelectual y un mecanismo de solución de diferencias. Respecto de las indicaciones geográficas, contempla normas para vinos y bebidas espirituosas. La UE no otorgará concesiones arancelarias a productos chilenos que no respeten las indicaciones geográficas identificadas por la UE (principalmente en vinos y quesos).
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CHILE – UE
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