En la cuarta ronda de negociación del TLCAN se generan más diferencias y EE.UU. amenaza con salirse del tratado.
Del 11 al 17 de Octubre se llevó a cabo la cuarta ronda de re-negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA por sus siglas en inglés). La misma tuvo lugar en Arlington Virginia durante una semana completa de discusiones; dos días más de lo previsto, en casi 30 grupos de trabajo.
Como se esperaba, Estados Unidos se mostró más provocativo que en las rondas anteriores poniendo las cartas sobre la mesa en cuestiones más complejas. Presentó propuestas disruptivas que incitaron el repudio automático de sus contrapartes mexicana y canadiense.
Además de mantener su propuesta de eliminar el capítulo 19 de Solución de Controversias, EE.UU. pretende volver voluntario el mecanismo de solución de disputas del capítulo 11 entre inversionistas y Estados y se presentó una cláusula de terminación automática del TLCAN cada 5 años a menos que las partes estén interesadas en renovarlo.
En el mensaje de cierre que ofrecieron los jefes de la negociación, Robert Lighthizer, representante comercial de EE.UU., mostró una postura cerrada en cuanto a nuevas propuestas, lo que puede representar un margen de maniobra apretado para México y Canadá, quienes coincidieron en que “algunas propuestas de Estados Unidos se refieren a reglas comerciales que no obedecen al siglo XXI”.
La posición de la Casa Blanca está fundada en su gran preocupación por disminuir el déficit comercial con sus socios. Donald Trump indicó en una entrevista en el canal Fox News que “el Tratado probablemente será renegociado, pero si no es renegociado de manera exitosa para que sea justo para Estados Unidos entonces será terminado”.
La ruptura del TLCAN podría representar una oportunidad para el MERCOSUR en cuanto a nuevos vínculos comerciales. México debería pagar aranceles más altos para la importación de productos agrícolas o carnes desde EE.UU., lo que permitiría aumentarlas desde países sudamericanos. En efecto, ante esta incertidumbre, México ya comenzó a diversificar sus importaciones y por primera vez en la historia se dispone a recibir un embarque de 30.000 toneladas de trigo desde Argentina a embarcarse en diciembre. Aunque este es una cantidad pequeña, contiene un valor simbólico con respecto a la coyuntura actual. Por otra parte, el Canciller argentino, Jorge Faurie, mantuvo el 25 de octubre un encuentro bilateral con su par canadiense, la Ministra de Asuntos Exteriores, Chrystia Freeland, en el que celebraron el firme avance hacia un próximo inicio de negociaciones comerciales entre Mercosur y Canadá. En este sentido, se destacan las oportunidades existentes para exportar carne aviar a Canadá (Ver Sembrando vínculos).
“Hay una oportunidad para Brasil y Argentina de exportar algunos productos si colapsa el Acuerdo” señala Mundo Rubens Barbosa, exembajador de Brasil en EE.UU. y autoridad en comercio exterior de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo.
A pesar de esto, el sector privado cercano a la negociación afirma que “la estrategia de Estados Unidos ha sido fijar propuestas agresivas, que rebasan los límites para ampliar los rangos de negociación; no para romper, sino para obtener el mayor beneficio posible”. El presidente Trump reveló en privado a senadores republicanos que su amenaza de retiro del TLCAN es una «táctica de negociación», aseguró en la publicación Inside US Trade.
La quinta ronda se llevará a cabo en México, del 17 al 21 de noviembre y las negociaciones se extenderán hasta 2018 coincidiendo con un clima electoral en México.

