Aumentos en precios de alimentos. Debido a las malas condiciones climáticas, diversos organismos internacionales señalan que los precios de los alimentos registraron importantes alzas durante el mes de julio. Con el objetivo de proteger a la población más vulnerable, se exhorta a los países a implementar políticas que mitiguen los efectos negativos de estos aumentos sobre la seguridad alimentaria mundial, entre las que se encuentran el desarrollo de redes de protección social, el aumento de las inversiones en agricultura, y el mantenimiento de un comercio internacional abierto a las exportaciones e importaciones. Luego de tres meses de descensos, el Índice de precios de los alimentos elaborado por la FAO subió un 6% en julio de 2012. No obstante, los 213 puntos alcanzados por el Índice todavía se encuentran muy por debajo del máximo de 238 puntos de febrero de 2011. El repunte fue impulsado principalmente por un incremento en los precios de los cereales y del azúcar, y aumentos más moderados en grasas y aceites. Los precios internacionales de la carne y los productos lácteos apenas sufrieron cambios. Particularmente, el Índice de la FAO de los precios de los cereales tuvo un promedio de 260 puntos en julio, 38 puntos por encima (17%) con respecto a junio. Este nivel se encuentra 14 puntos por debajo de su máximo histórico de 274 registrado en abril de 2008. Para el organismo internacional, el grave deterioro de las perspectivas de los cultivos de maíz en EE.UU., a causa de los daños provocados por la sequía, hizo subir los precios del maíz en casi un 23% en julio. Por su parte, las cotizaciones internacionales del trigo también subieron (19%), en medio de un empeoramiento de las perspectivas de producción en Rusia, y las expectativas de una fuerte demanda de trigo por parte del sector ganadero debido a los reducidos suministros de maíz. Si bien en su última publicación la FAO recortó su estimación de la producción mundial de cereales en 23 millones de toneladas, durante 2012 se alcanzaría una producción de 2.396 millones de toneladas, 2% por encima del nivel récord del año pasado. En cuanto a los precios de los aceites y las grasas, el Índice alcanzó un promedio de 226 puntos en julio, 5 puntos (2%) más que en junio. El aumento, que sigue a dos meses de contracción, mantiene el Índice por encima de la media histórica, pero por debajo de los picos registrados en 2008 y 2011. Según la FAO, el repunte fue impulsado principalmente por el aceite de soja, debido a la escasez de la oferta y la perspectiva de la demanda para el poroto, cuyos precios han subido a niveles récord. La amplia disponibilidad actual y futura de aceite de palma, girasol y de colza impidió que el Índice subiera de forma aún más pronunciada. En línea con estos datos, el Banco Mundial comunicó que según sus cálculos los precios mundiales de los alimentos aumentaron un 10% en julio respecto del mes anterior, con el maíz y la soja alcanzando niveles históricos debido a un verano seco y altas temperaturas sin precedentes tanto en EE.UU. como en Europa oriental. A diferencia de la FAO, el Índice de precios de los alimentos elaborado por el Banco fue superior en un 1% al punto máximo alcanzado en febrero de 2011. El presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, destacó que estas bruscas subas de precios amenazan la salud y el bienestar de millones de personas, especialmente en África y Oriente Medio. Si bien los expertos del Banco no pronostican una repetición de la crisis de 2008, indican que algunos factores negativos, como la aplicación de políticas restrictivas a las exportaciones, un severo fenómeno climático de El Niño, malas cosechas en el hemisferio sur o fuertes aumentos en los precios de la energía, podrían agravar la situación, provocando mayores alzas en los precios de los cereales.
Leer en pdf »
FAO – Precios de los alimentos
previous post

