12,5% de la población mundial padece hambre. En su informe anual “El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 2013”, la FAO indicó que en la actualidad el 12,5% de la población mundial (868 millones de personas) está sub-nutrida en cuanto al consumo de energía alimentaria. La Organización destacó que el 26% de los niños del mundo padecen retraso del crecimiento a causa de problemas vinculados con la alimentación y 2 mil millones de personas sufren de carencia de micronutrientes. En el informe se resalta que la malnutrición en todas sus formas impone costos económicos y sociales inaceptablemente altos a los países. Se estima que como resultado de la pérdida de productividad y los gastos directos de atención sanitaria, el costo para la economía mundial podría representar hasta un 5% del PBI global. El crecimiento de la productividad agrícola contribuye a una mejor nutrición a través del aumento de los ingresos y la reducción del costo de los alimentos. No obstante, la FAO alarma que el efecto del crecimiento de la productividad agrícola es lento y puede no ser suficiente para causar una rápida disminución de la malnutrición. Mantener el ritmo del crecimiento de la productividad será crucial en las próximas décadas, ya que la producción de alimentos básicos deberá aumentar un 60% para satisfacer el crecimiento esperado de la demanda. Además, se señala que las prioridades de investigación y desarrollo agrícola deben incluir la dimensión de la nutrición. El documento finalmente subraya que para hacer frente a la malnutrición es preciso un enfoque multisectorial, que incluya intervenciones complementarias en los sistemas alimentarios, de sanidad pública y educación. Por su parte, el director general de la FAO, José Graziano da Silva, felicitó a treinta y ocho países que han logrado cumplir el objetivo de reducir a la mitad la proporción de personas desnutridas antes de 2015, dieciocho de los cuales alcanzaron también la meta más ambiciosa de reducir a la mitad el número absoluto de personas que padecen hambre. “Estos países demuestran que acabar con el hambre es posible. Deberían inspirarnos a establecer una meta aún más audaz que su reducción: la completa erradicación del hambre y la malnutrición”, agregó. Durante la apertura de la Conferencia de la FAO, Amartya Sen, Premio Nobel en 1998, aseguró que si el mundo quiere derrotar al hambre, deberá enfrentarse a todas sus causas de forma simultánea, en particular la pobreza, y no sólo concentrarse en producir más alimentos. Sen ganó el Nobel por su teoría revolucionaria de que el hambre y la inanición se producen porque algunas personas no tienen acceso a alimentos suficientes, no porque no haya suficientes alimentos disponibles en el país o región. En relación, la edición de 2013 del Anuario estadístico de la FAO indica que la producción agrícola mundial se ha triplicado en los últimos 50 años, principalmente a través de mayores rendimientos por unidad de tierra y la intensificación de los cultivos. En este sentido, el suministro mundial de alimentos per cápita aumentó desde alrededor de 2.200 kcal/día a principios de 1960 a más de 2.800 kcal/día en 2009.
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FAO – ESTADO MUNDIAL DE LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN
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