En el último tiempo se registraron una serie de medidas que vislumbran un panorama un poco más positivo para la industria del biodiesel argentino.
En primer lugar, se confirmó la baja en la alícuota del derecho de exportación que tributa el producto: pasó de 21,75% al 11,07%. Esto fue muy bien recibido por el sector, aunque se reclamó que exista mayor previsibilidad en cuanto a la duración de la medida. Desde CARBIO señalaron que las retenciones móviles, que cambian las reglas de juego constantemente, son difíciles de sostener para la industria.
La otra acción reclamada desde el sector era la relativa a ciertos impuestos que tributaba el biodiesel, pero no el gasoil importado, lo que lo colocaba en desventaja. El Senado convirtió en ley el proyecto que exime de impuestos al biodiesel. La iniciativa, que fue enviada al Congreso por el Poder Ejecutivo y fue aprobada a principios de mayo por la Cámara de Diputados, exime de la alícuota del 22% al biodiesel que se utiliza para la generación eléctrica y del 19% de la tasa del combustible hasta el 31 de diciembre de 2015. Según estimaciones de CARBIO, se calcula que en 2014 podrán destinarse aproximadamente 150.000 toneladas para la generación de electricidad.
Ante estas dos medidas, especialistas del sector indicaron que las exportaciones de biodiesel podrían llegar a casi 1,5 millones de toneladas este año. Debe tenerse en cuenta que en 2011 y 2012, los mejores años del sector, las exportaciones alcanzaron 1,6 y 1,5 millones de toneladas, respectivamente.
En los primeros cinco meses de 2014, con el mercado europeo cerrado, las exportaciones argentinas tan sólo alcanzaron las 360.000 toneladas, por lo que deberán crecer notablemente en lo que queda del año, si se espera llegar a esas cifras.
En la actualidad, de acuerdo a Claudio Molina de ABH, el biocombustible se envía a Perú y Australia y, principalmente, a intermediarios internacionales que lo mezclan con diésel para volver a venderlo a otros destinos. Además de buscar reabrir el mercado europeo, Estados Unidos es el destino principal sobre el que se está trabajando. Sin embargo, aun obsta que la EPA otorgue su aprobación.
Finalmente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) le notificó a la Comisión Europea que aceptó el reclamo de las empresas argentinas proveedoras de biodiesel por las medidas antidumping vigentes desde noviembre de 2013. Esto abre la posibilidad de discutir la legalidad de estas medidas, y se espera que en 2015 se tengan los primeros resultados del proceso.

