Luego de casi dos décadas de conversaciones, Rusia, Bielorrusia y Kazajstán firmaron el acuerdo por el cual constituyen la Unión Económica Euroasiática, que entraría en vigor a partir de 2015. El nuevo tratado es superador de la actual Unión Aduanera que integra a estas antiguas repúblicas soviéticas, y abre una nueva etapa de Mercado Común y Unión Económica. Los presidentes de Armenia y Kirguistán manifestaron su intención de sumarse a la iniciativa antes de que concluya este año. El bloque no incluye a Ucrania, cuyo presidente electo reafirmó su interés de firmar el tratado pendiente con la Unión Europea. Analistas entienden que este movimiento es un intento de Rusia por intensificar sus lazos con los países de la región, para superar el aislamiento económico y comercial al que lo someten EE.UU. y la UE, por la crisis relacionada con la Península de Crimea.
Luego de superar algunas diferencias en torno a los aranceles para el petróleo y sus derivados, se arribó a un acuerdo que contempla la libre circulación de bienes, servicios, capitales y trabajadores. Según se expresó, los países firmantes buscarán la conformación de un mercado financiero común y la armonización de sus respectivas políticas monetarias. También se comprometen a la cooperación en los principales ámbitos de la economía, tales como energía, transportes, industria y agricultura.
No obstante, el presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, señaló que todavía quedaban pendientes algunos asuntos relacionados con el comercio de bienes. En este sentido, se informó que los mercados energéticos no quedarán plenamente integrados sino hasta 2025, a solicitud de Rusia, cuyas ventas de gas y petroleó dominan sus exportaciones totales.
Entre 2003 y 2012 las exportaciones totales de productos agrícolas del bloque crecieron un 220%, superando al final del período los 39.500 millones de dólares. Por su parte, las importaciones de estos productos aumentaron un 264%, alcanzando los 50.618 millones de dólares en 2012, un 3% del total mundial. Entre los principales productos de exportación se encuentran trigo, aceite de girasol, leche, quesos y chocolate. Las importaciones están constituidas por carne bovina, porcina y aviar, preparaciones alimenticias, tomates, tabaco, frutas (manzanas, mandarinas, bananas), vinos y lácteos, entre otros productos. Con el 80% de este comercio, Rusia es el actor principal del grupo, proveyéndose de trigo y productos lácteos de sus vecinos. Los intercambios de Argentina con estos países son de escasa relevancia. Las ventas a Rusia, destino del 1% de nuestras exportaciones totales, se encuentran en descenso desde 2008. Entre nuestros principales productos de exportación a la región se destacan frutas, carne bovina y lácteos.
El presidente ruso, Vladimir Putin, subrayó que “el acuerdo tiene un alcance histórico y abre las más amplias perspectivas para el desarrollo de las economías y la mejora del nivel de vida de los ciudadanos de nuestros países”. Se destacó la conformación de un mercado regional que reúne a más de 170 millones de personas, y un polo energético con una quinta parte de las reservas mundiales de gas y un 15% del petróleo.
El canciller argentino, Héctor Timerman, participó de la ceremonia de firma del Tratado Constitutivo de la Unión, mostrando el apoyo del Gobierno argentino para con esta iniciativa. Durante su visita, Timerman mantuvo encuentros bilaterales con sus pares de Rusia y Kazajstán, con quienes repaso la agenda bilateral y multilateral, y exploró posibilidades de aumento del comercio y la inversión. Particularmente, se resaltó el enorme potencial de asociación en los campos de la agro-industria y la agro-ciencia. La Cancillería informó que tanto Rusia como Kazajstán son países prioritarios del Programa de Aumento y Diversificación de las Exportaciones (PADEx), cuyo objetivo es mejorar en términos cuantitativos y cualitativos las exportaciones de nuestro país. En el ámbito regional, se notó el amplio horizonte de cooperación que existe entre el Mercosur y la nueva Unión Euroasiática.
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