Se concretó la firma del Acuerdo Global y Progresivo para la Asociación Transpacífica. Existirían algunas oportunidades comerciales para los sectores agroindustriales de los países firmantes.
El día 8 de marzo tuvo lugar en Santiago de Chile la firma del CPTPP (Acuerdo Global y Progresivo para la Asociación Transpacífica), que entrará en vigor cuando al menos seis de los países firmantes notifiquen su ratificación por escrito a Nueva Zelanda, el depositario del texto. Con el fin de lograr un acuerdo sobre algunos puntos finales, los miembros compartieron una serie de cartas con el resultado de charlas bilaterales sobre esos temas.
El nuevo tratado está compuesto por los 11 países restantes tras la salida de EE.UU. del Acuerdo Transpacífico (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam). La ratificación será más o menos compleja dependiendo el país, dada la necesidad de ajustar las leyes domésticas a las nuevas reglas, pero se estima que podría lograrse que entre en vigor a fines de este año o principios de 2019.
Se encuentra contemplada dentro del acuerdo la posibilidad de expandirlo a otros países que lo soliciten. De acuerdo con el jefe negociador japonés Kazuyoshu Umemoto, el “TPP apunta a un sistema de comercio abierto, basado en normas, multilateral y liberal, de manera que si cualquier país que se encuentra interesado y con voluntad de seguir las reglas, es posible conversar sobre su accesión”. Se ha mencionado como posibles interesados a Taiwán, Corea del Sur o incluso el Reino Unido luego del Brexit.
Canadá destacó una serie de beneficios que obtendría su agroindustria gracias al acuerdo. Por ejemplo, mencionó que Japón eliminaría inmediatamente aranceles en casi 32% de las líneas del sector, y ofrecería preferencias para un 9% adicional a través de cuotas, mientras que el resto sufriría desgravaciones y preferencias graduales en hasta 20 años. En particular, los aranceles de 38,5% para carne bovina fresca y congelada se reducirían a 9% en 15 años. Vietnam, por otro lado, eliminaría los aranceles de carne en dos años. Canadá identificó también oportunidades en cerdo, trigo y cebada, lácteos, carne aviar, huevo y alimentos procesados.

