De acuerdo al último informe del INDEC, la producción de biodiesel alcanzó las 780 mil toneladas en el primer semestre de 2015, lo que implicó una caída del 23,2% respecto del mismo periodo del año 2014, cuando se superó el millón de toneladas producidas. Respecto del mercado interno, se visualiza un aumento del 30% respecto del primer semestre del año pasado, totalizando ventas por aproximadamente 525 mil toneladas. La mayor caída fue la registrada en las exportaciones que pasaron de poco más de 500 mil toneladas en los primeros seis meses de 2014, a alrededor de 236 mil tn en el mismo período de 2015 (-55%).
La exportación nunca logró recuperar los niveles previos al cierre del mercado europeo, por el cual aún se espera resolución de parte de la OMC. Precisamente en esa línea, el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) estableció, el pasado 31 de agosto, un Grupo Especial encargado de examinar la reclamación planteada por Indonesia contra la Unión Europea respecto de las medidas antidumping sobre el biodiesel procedente de Indonesia. Se trata de las mismas medidas que cuestiona Argentina, y por la cual se espera que haya novedades antes de fin de año.
En la actualidad los mercados para el biodiesel argentino se limitan al mercado peruano –en el cual hay una investigación antisubsidios en curso- y el estadounidense, donde los precios de los RINS (Certificados para cumplir con las cuotas de energía renovable) se desplomaron y las ventas a ese destino se encuentran paralizadas.
Según fuentes de la industria, un problema importante a la hora de concretar negocios es la imposibilidad de fijar los derechos de exportación de biodiesel al momento de la venta (se tributan actualmente al momento de embarque), lo que sumado a la movilidad de los mismos hace imposible operar con posiciones de ventas a futuros y programar los embarques y producción más allá de los 30 días sin incurrir en la incertidumbre de no saber cuál será finalmente el valor del derecho a pagar y, por ende, como resultará la ecuación económica final de la exportación.
Ver el cuadro en la versión en pdf. del Boletín.
En cuanto al mercado interno, a pesar de que la Unidad Ejecutiva de Monitoreo (UEM) se comprometió a publicar los valores del biodiesel entre el día 1 y 10 de cada mes, todavía la Secretaría de Energía no ha difundido los importes de junio, siendo los valores de mayo la última referencia.
La falta de previsibilidad y los riesgos que implica para las Pymes operar sin conocer sus ingresos ha llevado a una caída en la producción y pone en peligro la operatoria de muchas fábricas.
Diferente es la situación del etanol. Según el informe del INDEC, en junio pasado la producción ha tocado su pico máximo, con 74.454 metros cúbicos producidos, de los cuales 42.783 provinieron de maíz y 31.681 de caña de azúcar. En comparación con el primer semestre del 2014, la producción total ha aumentado un 25,7%, motorizada principalmente por el etanol de maíz (37,4%) y en menor medida por el de caña de azúcar (8,8%).
Ver cuadro en la versión en pdf. del Boletín.
Incluso los precios del etanol se han publicado con adecuada periodicidad, lo que es una diferencia importante respecto del biodiesel.
De todas maneras, subsisten algunos reclamos del sector. Los productores piden por un aumento del porcentaje de corte, actualmente en 10% con la pretensión de llevarlo al 12%. Asimismo, los productores de etanol a base de maíz solicitan que se iguale el precio de ambos productos, los cuales desde octubre de 2014 se han diferenciado, siempre con un menor valor para el proveniente de maíz.

