El Director General de la OMC, Roberto Azevêdo, respondió a las visiones que ponen en duda la capacidad de negociación del organismo, ante la lentitud de los avances en el Programa de Doha para el Desarrollo y en particular ante el fracaso en acordar un programa de trabajo antes de la mitad de 2015. Mencionó que “habrá sin duda un sentimiento de decepción de haber perdido una oportunidad de establecer una hoja de ruta clara para avanzar”. A pesar esto, Azevêdo alentó a redoblar los esfuerzos y “trabajar para lograr resultados sustantivos” antes de la Décima Conferencia Ministerial de la OMC que tendrá lugar en Nairobi del 15 al 18 de diciembre, lo que requerirá trabajo de fondo, no de procedimientos.
Por otro lado, mostró que la OMC no constituye solamente un foro de negociación, destacando que se han resuelto en los últimos 20 años casi 500 diferencias comerciales, solucionando los desacuerdos “de una manera justa, abierta y transparente”. Los temas que cubre este mecanismo, además, se encuentran en sintonía con la agenda actual, como en el caso de la energía renovable, el consumo de tabaco, las reglas de etiquetado o la conservación de los recursos naturales. En su visión, el desarrollo de la jurisprudencia hace que “las normas evolucionen y se modernicen”.
Sin embargo, destacó que los medios de comunicación suelen dedicar gran atención a la negociación de nuevas reglas comerciales, con respecto a lo cual mencionó que el “desempeño podría ser muy, muy superior”. De hecho, incluso la ratificación del “paquete de Bali” muestra un avance pausado, ya que sólo ocho miembros presentaron sus instrumentos de aceptación, muy por debajo de los 108 necesarios.
Aun así, Azevêdo destacó la obtención de algunos resultados, como la ampliación del Acuerdo sobre Tecnología de la Información lograda el mes de julio, mediante una lista de 201 productos que quedarían libres de aranceles, representando un 7% del comercio global. Estos bienes incluirían, entre otros, semiconductores, equipo médico o dispositivos GPS. Argentina no participa de este acuerdo, pero los resultados tienen el potencial de beneficiar a todos los miembros de la OMC por la cláusula de Nación Más Favorecida. Hacia octubre cada país presentaría su cronograma de cumplimiento, y el proceso de revisión estaría listo para Nairobi, donde los ministros podrían cerrar los detalles finales.
Un segundo elemento que posiblemente se encuentre en condiciones de ser tratado en Nairobi es el Acuerdo de Bienes Ambientales. En las siguientes semanas se estaría circulando un borrador con la lista de productos que estarían sujetos a reducción arancelaria. La próxima ronda de negociación tendrá lugar del 14 al 18 de septiembre.

